Vida y estilo

Cómo detectar si un huevo es fresco sin cascarlo

Existen métodos físicos y científicos para comprobar el estado de la cámara de aire antes de romper la cáscara
Es importante conservar los huevos correctamente
Es importante conservar los huevos correctamente / Magnific

Actualizado hace 10 minutos

El huevo es uno de los alimentos más completos, versátiles y socorridos de nuestra gastronomía. Sin embargo, a diferencia de otros productos, su estructura opaca nos impide ver el estado del interior a simple vista. A veces, compramos una docena y, por un despiste, los dejamos en el fondo de la olvidando su fecha de caducidad. Entendiendo que consumir un huevo en mal estado puede acarrear problemas de salud, aprender a evaluar su frescura sin necesidad de romper la cáscara es un recurso fundamental.

Cáscara de huevo

Cáscara de huevo Pixabay

Para entender por qué los huevos cambian con el paso de los días, hay que mirar su anatomía por dentro. La cáscara del huevo es una superficie porosa que permite el intercambio de gases con el exterior. En el momento en que la gallina lo pone, el huevo tiene en su extremo más ancho una pequeña bolsa vacía conocida como cámara de aire. A medida que el huevo envejece, el agua de la clara se va evaporando lentamente a través de los poros de la cáscara, y ese espacio líquido es reemplazado por aire exterior, lo que hace que la cámara de aire crezca. Este cambio es la clave para descubrir su edad.

El truco definitivo

El método más rápido, infalible y respaldado por la ciencia para comprobar la frescura de un huevo consiste en introducirlo en un vaso o un recipiente profundo lleno de agua fría con un toque de sal. El comportamiento del huevo al sumergirse nos dará un diagnóstico inmediato: Si el huevo se va al fondo y se queda horizontal el huevo está fresco. Si el huevo se va al fondo pero se coloca en posición vertical, es decir, de pie, significa que tiene entre una y dos semanas; su consumo es perfectamente seguro, pero la clara ha empezado a perder algo de firmeza, por lo que es preferible usarlo para cocer o en repostería. Por el contrario, si el huevo flota en la superficie o se queda suspendido a mitad de camino, debes desecharlo de inmediato porque indica que los procesos de descomposición orgánica han comenzado en su interior.

La prueba de sonido

Si estás en la tienda o no tienes un vaso de agua a mano, puedes recurrir al sentido del oído mediante un truco mecánico muy sencillo. Coge el huevo, acércalo a tu oreja y agítalo de lado a lado.

Te puede interesar:

Gastronomía
Cómo descifrar el código de los huevos en el supermercado: las claves para elegir los mejores

En un huevo fresco, la clara y la yema forman una masa compacta, firme y densa, por lo que al moverlo no escucharás absolutamente nada. Si al agitarlo percibes un sonido claro de chapoteo, como de líquido suelto, significa que el huevo es viejo. Si después de realizar estas pruebas sigues teniendo dudas y decides romper el huevo en un plato para comprobarlo del todo, fíjate bien en su superficie lisa. Un huevo fresco tiene una yema firme, compacta y centrada.

A medida que el huevo pierde frescura, la yema se aplasta, se vuelve lacia y se desplaza hacia los lados, mientras que la clara se transforma en un líquido totalmente transparente y fluido que se expande como si fuera agua por todo el plato. Recuerda que si al abrirlo detectas cualquier tonalidad extraña en la clara o un olor desagradable, debes tirarlo a la basura y limpiar bien el recipiente para evitar riesgos.

2026-09-18T17:37:17+02:00
En directo
Onda Vasca En Directo