Vida y estilo

La Arboleda: una visita al pasado minero de Bizkaia y a un funicular centenario

En la década de los años setenta del siglo XX tuvo en su haber la segunda explotación de hierro más grande de Europa
Pozos de la Arboleda.
Pozos de la Arboleda.

Actualizado hace 10 minutos

Para comprender la identidad de esta zona es imprescindible comenzar el día a bordo del Funicular de Larreineta, declarado Bien Cultural con la categoría de Conjunto Monumental. Este transporte conecta la parte baja de Trapagaran con el barrio alto de Larreineta, situado a las puertas de La Arboleda. Hoy en día sigue plenamente activo y se puede subir en él todos los días, formando parte de la red de transporte público de Euskotren y sirviendo tanto a vecinos como a visitantes.

En un municipio dividido entre el valle y la montaña, más de cinco mil mineros y sus familias vivían a finales del siglo XIX aislados en lo alto de los Montes de Triano. Las condiciones de higiene, las chabolas y una esperanza de vida que apenas alcanzaba los 18 años empujaron a esta comunidad a organizarse dando lugar a la histórica huelga de 1890 y motivaron la llegada de figuras como el doctor Enrique Areilza o el escritor Vicente Blasco Ibáñez, quien inmortalizó esta dura realidad en su novela 'El intruso'. La solución al aislamiento no llegó hasta el 24 de septiembre de 1926, fecha en la que se inauguró este proyecto ferroviario proyectado por el ingeniero Jaime de Orúe y Olavarría. Se trata de una pieza única de la ingeniería gracias a sus estaciones con grúas-puente que permiten retirar la cabina de pasajeros para dejar al descubierto una plataforma capaz de subir camiones, mercancías e incluso ganado hasta la cumbre.

La plataforma del funicular transportando un camión cargado.

La plataforma del funicular transportando un camión cargado. A.L.E.

Una vez subimos a la estación de Larreineta, el día puede llenarse de paseos tranquilos, unas vistas panorámicas espectaculares y vestigios de la era industrial. El recorrido puede comenzar yendo hasta el núcleo urbano de La Arboleda, un sitio pintoresco declarado Conjunto Monumental. A poca distancia se encuentra un parque único donde las antiguas minas a cielo abierto, como la emblemática Parkotxa, se han transformado en lagos de aguas verdes rodeados de prados, animales y zonas de descanso en plena naturaleza.

Siguiendo la caminata durante unos dos kilómetros por un sendero balizado se llega al Centro de Interpretación Peñas Negras, integrado en la red Ekoetxeak del Gobierno Vasco. Es el espacio ideal para entender mediante maquetas y paneles cómo la actividad minera transformó para siempre la forma de los Montes de Triano. Para quienes prefieran una caminata más larga, la ruta puede continuar hacia el valle de Gallarta para contemplar la impactante corta de la mina Concha-2, un enorme cráter de 700 metros de largo y 150 metros de profundidad que llegó a ser la segunda explotación de hierro más importante de Europa, justo junto al Museo de la Minería.

Museo de la Minería del País Vasco

Museo de la Minería del País Vasco Euskadi.eus

Qué ver en los alrededores

En primer lugar, es una buenísima idea parar en el casco urbano de Trapagaran, situado en la parte baja del municipio. Tras el descenso de los montes, pasear por sus plazas nos permite ver de cerca la arquitectura vinculada al esplendor de la época industrial, como sus antiguas escuelas señoriales, palacetes burgueses y las plazas donde la vida del valle mantiene un ambiente siempre especial.

A muy pocos kilómetros, en el municipio de Muskiz, se sitúa la Ferrería de El Pobal, un museo vivo a orillas del río. Este complejo hidráulico del siglo XVI es uno de los testimonios de arqueología industrial más fascinantes de Euskadi. En su interior se conserva intacta la maquinaria original que aprovechaba la fuerza de las aguas del río para mover los fuelles y el mazo. Visitar El Pobal nos permitirá ver demostraciones de forja en directo, con el herrero trabajando el metal al rojo vivo explicando cómo se transformaba el mineral de hierro en herramientas y armas.

Para quienes busquen investigar aún más en el patrimonio de Enkarterri, la ruta por carretera puede ir hasta la villa medieval de Balmaseda, con su famoso puente sobre el río Kadagua, o hacia la Torre Loizaga en Galdames, una fortaleza rodeada de naturaleza que tiene la mayor colección privada de Rolls-Royce de Europa. Además, los más amantes de la costa o los que tengan ganas de seguir caminando pueden acercarse a la costa de Muskiz para recorrer la ruta sobre los acantilados que conecta la playa de Pobeña con la de La Arena, un trayecto que nos lleva, en parte, sobre la plataforma del antiguo ferrocarril minero que transportaba el mineral directamente hasta los cargaderos del mar Cantábrico.

Sabores de la mina

La visita no está completa sin cumplir con su ritual gastronómico. Se trata de un plato mítico de la zona que es la excusa perfecta para acercarnos a la zona a entender, también desde el paladar, la historia e identidad de La Arboleda.

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El plato estrella en la zona es indiscutiblemente la alubia roja cocinada a fuego lento, servida en unas grandes cazuelas de barro. Esta receta tradicional, que llenaba los estómagos a los trabajadores tras trabajar en las minas, destaca por su caldo denso y mantecoso. El menú se acompaña sin falta de sus "sacramentos", servidos en fuentes para que cada uno se sirva la cantidad de morcilla de arroz, chorizo, tocino, costilla de cerdo o guindillas en vinagre que quiera.

2026-09-18T17:37:18+02:00
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