Actualizado hace 37 minutos
Hay momentos en los que los animales y los humanos conviven muy cerca, hasta el punto en el que los dos comparten el mismo hábitat. Es el caso de una familia de California (Estados Unidos), la cual suele ser visitada por una familia de osos negros que recorren su jardín y se bañan en su psician varias veces por semana. Y que, lejos de evitarlo, han preferido hacerlo público para que se convierta viral en redes sociales.
Un vecindario compartido con la fauna salvaje
Brian Gordon y Ricardo Martínez viven al pie de las montañas de San Gabriel, junto al Bosque Nacional de Los Ángeles. Al comprar la propiedad, pronto se percataron de que los osos usaban aquella piscina, algo que les obligó a tomar precauciones.
El primer paso fue preparar un muro de alambre para blindar el jardín. No obstante, con el paso del tiempo, comprobaron que estos animales eran mucho más pacíficos de lo que en un principio pensaban.
Del conflicto a la tolerancia
Y es que, aunque en los primeros años la pareja intentó alejar a estos osos usando todo tipo de medios, llegó un momento en el que cambiaron de estrategia por completo, con una norma muy clara que parece que ha dado sus frutos.
La decisión fue sencilla: aceptar la visita de estos animales en exterior, siempre y cuando no intentasen acceder a la casa ni buscar alimentos en la basura. De este modo, podían observar los movimientos y sus rutinas.
Foto de un oso negro salvaje ajeno a esta historia
Visitantes habituales
En los últimos años, tanto Gordon como Martínez han identificado a sus ejemplares más asiduos a su propiedad. Una de ellas es Maddie, que lleva mucho tiempo visitándolos y que ya cuenta con una camada.
Tampoco podemos olvidar a Punky, una osa muy aviesa que acostumbra a destrozar objetos y a andar en la piscina, así como a Nappy, que suele quedarse dormida durante horas y horas en una esquina para hacer frente al calor veraniego.
Precauciones para evitar riesgos
Los expertos afirman que la población de osos negros en California ronda los 60.000 ejemplares. A pesar de que los ataques mortales son poco comunes, es importante no bajar la guardia y tomar una serie de precauciones.
Entre las más destacadas, tenemos la de mantener puertas y ventanas cerradas bajo llave, nunca jamás dejar comida en los coches y no dejar basura a la vista varias veces para que el olor de los residuos no llame la atención de los osos.