Actualizado hace 6 minutos
Whatsapp es un fijo para proyectos de trabajo, mantener el contacto con la familia y organizar la vida social. Sin embargo, la grandísima mayoría de las personas apenas aprovecha las capacidades que tiene para ofrecer el software. Más allá de enviar textos, notas de voz o hacer videollamadas, la plataforma oculta en sus menús herramientas avanzadas diseñadas para mejorar la productividad, proteger la privacidad y organizar la información a diario sin tener que instalar aplicaciones.
Organización avanzada
El goteo constante de mensajes que se reciben a lo largo del día suele provocar que conversaciones importantes queden sepultadas bajo decenas de chats grupales y promociones. Para solucionar esta saturación, el sistema permite crear filtros personalizados y fijar conversaciones en la parte superior de nuestra bandeja de entrada. Al deslizar cualquier chat hacia la derecha o mantenerlo pulsado, el usuario puede anclar hasta tres conversaciones prioritarias para tenerlas siempre accesible.
Icono de la aplicación Whatsapp.
La plataforma también cuenta con una función de chat propio bajo el nombre de block de notas personal. Al buscar nuestro propio número de teléfono en la lista de contactos o seleccionar la opción de enviar mensajes a uno mismo, se despliega una conversación privada que actúa como un espacio de almacenamiento ilimitado. Esta ventana es idónea para reenviarnos archivos importantes, guardar listas de la compra, borradores de texto o notas de voz que luego se pueden consultar también en la versión web o de escritorio.
Herramientas visuales
En cuanto a diseño y mensajes, la aplicación esconde trucos de formato rápido mediante caracteres especiales que permiten dar intención y claridad a las conversaciones. Sin necesidad de abrir menús, el usuario puede aplicar formatos de texto avanzados de forma sencillo:
Para aplicar estos formatos en un texto, basta con colocar determinados símbolos antes y después de la palabra o frase que se quiera modificar. El texto en negrita se consigue colocando un asterisco al principio y al final, mientras que para escribir en cursiva se utilizan guiones bajos. Si se quiere tachar una palabra o frase, hay que añadir una virgulilla de la ñ al principio y al final. Por último, el texto monoespaciado se consigue colocando tres comillas invertidas antes y después del fragmento que se quiera destacar.
En cuanto a la protección de datos e imágenes, la herramienta de visualización única nos ofrece un control absoluto sobre el contenido multimedia que mandamos. Al adjuntar una fotografía o un vídeo desde la galería, aparece un icono con el número uno situado junto al botón de envío; al pulsarlo, el receptor solo podrá abrir el archivo una única vez antes de que se autodestruya. Además, el sistema bloquea las capturas de pantalla sobre estos archivos, garantizando que imágenes con datos bancarios, contraseñas o documentos privados no queden almacenadas en otros dispositivos.