Nueva guerra abierta entre Mediaset y Atresmedia a cuenta de Pasapalabra. Tele 5, que ya tiene el rosco de vuelta y ha obligado a Antena 3 a cambiar la prueba final, ha sacado la artillería pesada y tiene tres nuevos frentes abiertos.
El primero: ha presentado una reclamación a la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea para reclamar la marca Pasapalabra como suya, pese a ser el nombre del programa que emite Antena 3. Tengo la sospecha de que los de Mediaset han probado el rosco y no les suena igual sin decir Pasapalabra cada vez que quieren pasar turno y van a por todas alegando que la marca es suya y que incluso la usan en Italia, aunque un juez haya sentenciado que en España el formato de Pasapalabra (al margen del rosco) es de Atresmedia.
Y usted que se creía que su mayor problema era que no iban a poder llamar El rosco a su nuevo concurso, porque aunque tienen los derechos del formato no los tienen de la marca (que es de ITV). Suena peregrino que puedan lograrlo, aunque no está de más recordar que Antena 3 ya rebautizó Genio y figura (que lanzó a la fama a Chiquito de la Calzada) en Ingenio y locura, o incluso la serie Cuéntame de TVE alargó su título a ...cómo pasó, por lo mismo. Otros formatos como No te rías que es peor/Sonría por favor (TVE/Tele 5), Mira quién baila/Más que baile (TVE/Tele 5) o La resistencia/La revuelta (M+/TVE) cambiaron de nombre al saltar de canal.
El segundo frente abierto es precisamente a causa de la nueva prueba que sustituye al famoso rosco en Pasapalabra, que Atresmedia ha comprado a una tele suiza y ha respetado hasta el nombre de la cosa, AlaZ, por raro y mal que suene. Dicen los de Mediaset y la productora dueña del rosco (MC&F) que la nueva prueba de Antena 3 tiene más similitudes con el rosco que con el formato suizo por lo que van a solicitar la suspensión cautelar alegando cosas tan surrealista como el cambio de los colorines corporativos.
Los de Atresmedia defienden el “escrupuloso” cumplimiento de la sentencia y la “solidez jurídica” del nuevo juego, alegando que uno y otro no tienen nada que ver, más allá de basarse en las letras del abecedario, y que el ataque esconde “una campaña para destruir el éxito de la nueva prueba, así como el de uno de los programas de mayor éxito de su competencia y más querido por la audiencia”, que es Pasapalabra.
'AlaZ'.
Si me pregunta usted, yo lo que veo es una lógica adaptación al formato de Pasapalabra y, sobre todo, una brillante actualización de un concurso gris (el original suizo parece del siglo pasado) a una tele privada de 2026, metiéndole brillo y color.
Y el tercer frente abierto es por la pasta, lo que de verdad importa en esta guerra. Mediaset ha recurrido el pago de 73 millones por el tiempo que emitió Pasapalabra y pide que le reduzcan la pasta alegando que el rosco, la parte más importante y mítica, sí que era suyo.
Queda mucha batalla por luchar... y lágrimas por derramar, al menos en uno de los dos bandos. Habrá que ver cuál.