Este accesorio, que a simple vista pasa por una joya convencional de diseño minimalista, se ha convertido en el nuevo objeto de deseo tecnológico en todo el mundo. Un anillo inteligente es un dispositivo electrónico de alta precisión diseñado para llevarse en el dedo de forma continua. A pesar de su pequeño tamaño y de pesar apenas unos pocos gramos, su interior está lleno de una obra de ingeniería en miniatura. Están fabricados con materiales ultra resistentes y ligeros, como el titanio, y su cara interna está recubierta de microsensores en contacto directo con la piel. Los datos recopilados durante el día se pueden consultar mediante una aplicación en el teléfono móvil.
Unas manos sostienen un anillo de plata.
¿Para qué sirven?
Aunque cada modelo nos ofrece características diferentes, su punto fuerte es, sin duda, la monitorización avanzada del sueño. Al ser mucho más cómodos y ligeros para dormir que un reloj, los usuarios los prefieren para analizar su descanso, ya que registran con precisión las fases del sueño, la temperatura corporal nocturna y la eficiencia del descanso. En el apartado de la salud, los sensores miden constantemente la frecuencia cardíaca, la variabilidad del ritmo cardíaco, los niveles de oxígeno en sangre y el seguimiento del ciclo menstrual mediante las variaciones de temperatura. Además, algunos modelos integran tecnología NFC, lo que nos permite hacer pagos contactless en tiendas o abrir cerraduras electrónicas. También pueden medir niveles de estrés basándose en las respuestas de nuestro sistema nervioso.
¿Por qué se han puesto tan de moda?
Muchos usuarios sufren de fatiga por el exceso de pantallas, los estímulos constantes y las notificaciones que bombardean la muñeca a través de los relojes inteligentes. El anillo ofrece exactamente los mismos beneficios de monitorización de la salud, pero de una forma completamente invisible y pasiva, ya que no vibra, no brilla, no muestra mensajes urgentes ni interrumpe nuestra rutina diaria, convirtiéndose así en una tecnología discreta en lugar de una fuente de distracción.
Por otro lado, mientras que un reloj inteligente rompe el estilo de ciertos vestuarios, el anillo inteligente se camufla como una joya minimalista que combina con cualquier estilo, atrayendo a un público que valora la moda tanto como la funcionalidad. Por último, su autonomía ha terminado de impulsar su popularidad. Al no tener que iluminar un panel digital, la batería de estos dispositivos se alarga con facilidad hasta los 4 y 7 días completos con una sola carga. Esto elimina el hecho de tener que estar pendiente de la batería, algo que sufren los usuarios de los relojes inteligentes, los cuales muchas veces deben recargarse a diario. Estos anillos nos permiten hacer un registro continuo de nuestras constantes vitales sin apenas interrupciones.