Vida y estilo

Andrea Urizar, nutricionista, alerta sobre el consumo de cerveza: "La bebida más tóxica"

La especialista en nutrición clínica y deportiva animó a los consumidores habituales de esta bebida a hacerse una analítica de vez en cuando
La nutricionista Andrea Urizar
La nutricionista Andrea Urizar / @nutricionistaandrea

Actualizado hace 21 horas

El consumo de alcohol es uno de los hábitos más normalizados en la sociedad, ya que es habitual tomar una cerveza o una copa de vino en el día a día, e incluso un cubata en ocasiones especiales.

Aunque en muchas ocasiones se asocie la cerveza a algo más cotidiano y menos dañino, la nutricionista Andrea Urizar, especializada en nutrición clínica y deportiva, compartió este jueves un vídeo donde explica cuál es la bebida más peligrosa para la salud.

"Como nutricionista, en mi opinión, la bebida alcohólica más tóxica, que va a destrozar tu salud, aumentar tu riesgo cardiovascular, crear problemas metabólicos, afectar a tu peso, inflamarte, hacerte retener líquidos... lo siento mucho, pero es la famosa cerveza", señaló

Según explicó, el problema de esta bebida es que es una combinación "horrible" donde se mezclan el alcohol y los carbohidratos: "Si tú quieres enfermar a una persona, dale cerveza".

La cerveza afecta gravemente a nuestra fisiología porque, debido a la toxicidad del alcohol, el cuerpo da prioridad a su eliminación, lo que provoca que frenemos la quema de grasa, lo que significa que no vamos a perder peso, además de aumentar la grasa visceral: "Es la más peligrosa. Es la grasa que está protegiendo los órganos internos".

Además, el consumo de cerveza provoca una acumulación de fructosa, lo que aumenta el ácido úrico, y el resultado de todo esto será "sobrepeso, obesidad, problemas metabólicos, resistencia a la insulina, problemas cardiovasculares y diabetes tipo 2".

"Esto es tan tóxico que va a aumentar la inflamación. No te vas a ver bien. Te está poniendo en riesgo de un montón de problemas de salud. No solo es el peso, es prevenir condiciones de salud", alertó la especialista, al mismo tiempo que animó a sus seguidores a hacerse una analítica de vez en cuando, para deducir si existe "riesgo metabólico y cardiovascular", por el consumo de alcohol.

Riesgos cardiovasculares y metabólicos

Durante muchos años se ha pensado que el consumo moderado de cerveza o vino podía tener un efecto protector sobre el corazón. Pero numerosas revisiones científicas ya han desmontado ese mito.

Los estudios más recientes indican que incluso pequeñas cantidades pueden aumentar la presión arterial y alterar el metabolismo de la glucosa. En personas con antecedentes de hipertensión, colesterol alto o enfermedades cardiovasculares, el alcohol regular actúa como un factor añadido de riesgo.

Por otro lado, el alcohol afecta a la calidad del sueño, dificulta la recuperación muscular y favorece la acumulación de grasa abdominal. Aunque la cerveza tenga fama de suave o ligera, su aporte calórico y la presencia de etanol son suficientes para influir en el peso corporal y en la salud metabólica a largo plazo.

Impacto en el cerebro

El cerebro es uno de los órganos más sensibles al alcohol, y es importante saber que consumir cerveza todas las semanas puede provocar cambios en la estructura y el funcionamiento neuronal.

La investigación señala que el consumo habitual, incluso moderado, se asocia a una reducción del volumen cerebral, peor desempeño en tareas cognitivas y mayor susceptibilidad a alteraciones del estado de ánimo.

Además, la exposición repetida al alcohol puede facilitar la aparición de tolerancia: la persona necesita cada vez más cantidad para obtener el mismo efecto. Esto no implica necesariamente dependencia, pero sí aumenta el riesgo de que se desarrolle con el tiempo.

Cáncer incluso con bajas dosis

La evidencia científica hace un especial hincapié al relacionar el alcohol con distintos tipos de cáncer.

La Organización Mundial de la Salud y la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer incluyen el alcohol en la lista de sustancias cancerígenas.

Su consumo está ligado a tumores de mama, hígado, colon, esófago y cavidad oral. Y lo relevante es que el riesgo comienza desde el primer vaso, aunque aumente de forma proporcional con la cantidad.

Más de 8.000 muertes anuales por cáncer en el Estado podrían estar relacionadas con el consumo de alcohol

Más de 8.000 muertes anuales por cáncer en el Estado podrían estar relacionadas con el consumo de alcohol E.P.

Salud emocional

El alcohol también influye en la salud mental, ya que consumirlo de forma habitual puede empeorar casos de ansiedad y depresión, reducir la capacidad de regulación emocional y sentir la necesidad de consumirlo como "mecanismo de escape".

Incluso en personas sanas, tomar alcohol semanalmente puede afectar a la motivación, la productividad y la estabilidad del estado de ánimo.

Moderación no significa ausencia de riesgo

Beber cerveza o cualquier otra bebida alcohólica todas las semanas no es inocuo.

Aunque la cantidad sea pequeña, el consumo regular tiene un impacto acumulativo sobre el corazón, el cerebro, el metabolismo y el riesgo de enfermedades como el cáncer.

La recomendación más extendida entre sanitarios es clara: cuanto menos alcohol, mejor. Para quienes decidan mantener su consumo, la clave pasa por reducir la frecuencia, limitar la cantidad y priorizar alternativas sin alcohol que permitan disfrutar sin poner en riesgo la salud.

2026-07-17T14:23:36+02:00
En directo
Onda Vasca En Directo