Vida y estilo

Estrés térmico: cuando el cuerpo no es capaz de mantener su temperatura

Una situación de malestar en la que influyen factores como la edad avanzada, la obesidad, la hidratación y la ingesta de medicamentos y bebidas alcohólicas
Una mujer presentar síntomas de estrés térmico
Una mujer presentar síntomas de estrés térmico / Magnific

Actualizado hace 1 hora

La temperatura corporal es, tal y como así lo indican desde la Clínica Universidad de Navarra, "un parámetro vital que indica el equilibrio entre la producción de calor del cuerpo, derivada principalmente del metabolismo celular, y su pérdida hacia el medio ambiente. El mantenimiento de una temperatura interna estable, conocido como termorregulación, es esencial para el funcionamiento óptimo de los procesos biológicos. La temperatura corporal normal varía dependiendo de factores como la edad, la actividad física, el ciclo menstrual en las mujeres, y la hora del día. Sin embargo, en adultos, una temperatura oral de alrededor de 37.0°C es considerada normal. Las temperaturas superiores a 37.5-38.3°C generalmente se consideran indicativas de fiebre, una respuesta del cuerpo a una variedad de condiciones, más comúnmente infecciones".

En esa misma línea y teniendo en cuenta que, como bien se está viendo, las olas de calor son cada vez más frecuentes, intensas y extensas tanto en tiempo como en territorio, no sorprende que cada vez se escuche hablar de términos como el estrés térmico. Con el exceso de calor aumenta, de manera proporcional, la probabilidad de que aparezca estrés térmico.

¿Qué es el estrés térmico y qué factores lo provocan?

El estrés térmico es, según se define desde la UNIR, "el malestar que se produce en el cuerpo humano por desajustes en la temperatura, bien por acumulación o por pérdida excesiva de calor". Una indisposición en cuya aparición influyen factores como la edad avanzada, la obesidad, la hidratación y la ingesta de medicamentos y bebidas alcohólicas.

Y es que, según argumentan desde esta entidad, "las personas de mayor edad son más propensas a sufrir complicaciones, suelen ser más vulnerables y tienen menor capacidad de mantener la hidratación, el sobrepeso también afecta al estrés térmico, así como las deficiencias cardiovasculares y la baja condición física. Es necesario beber agua para hidratarse de manera continua y tomar ciertos medicamentos o bebidas con alcohol también influye en el estrés térmico".

Causado por una combinación de factores externos e internos

Con todo ello sobre la mesa, es interesante tener en cuenta que el estrés térmico puede estar causado por una combinación de factores externos e internos. Dentro de los factores externos se incluyen el clima, la vestimenta y la actividad física. "Las altas temperaturas en verano, especialmente durante olas de calor, o las bajas temperaturas invernales, son causas comunes. Utilizar ropa inapropiada para el clima puede agravar el estrés térmico. Abrigarse mucho en verano o no suficientemente en invierno aumenta el riesgo. Realizar actividades físicas intensas en condiciones extremas incrementa la producción de calor en el cuerpo, lo que puede llevar a un colapso si no se toman medidas", argumentan desde Mapfre Salud.

En lo que a los factores internos se refiere, se diferencia entre la edad, el estado de salud y la adaptación al clima. "Los niños pequeños y las personas mayores son más vulnerables porque sus cuerpos no regulan la temperatura de manera tan eficiente. Condiciones preexistentes como enfermedades cardíacas, respiratorias, o la deshidratación agravan el riesgo. Las personas no acostumbradas a climas extremos son más susceptibles al estrés térmico", añaden desde dicha entidad.

Síntomas del estrés térmico y tratamiento

En condiciones de calor extremo, los mecanismos del organismo para regular la temperatura del cuerpo mediante la sudoración y la dilatación de los vasos sanguíneos cerca de la superficie de la piel para liberar calor pueden fallar.

Un malestar que se manifiesta en forma de agotamiento por calor o de golpe de calor. El agotamiento por calor se presenta como mareo, fatiga, debilidad y sudoración excesiva. El golpe de calor, por su parte, es la forma más grave de estrés térmico por calor, y ocurre cuando la temperatura corporal supera los 40°C. Los síntomas incluyen confusión, piel caliente y seca, convulsiones y pérdida del conocimiento.

Para evitar llegar a presentar estos síntomas, los profesionales recomiendan beber agua de manera regular, incluso si no se tiene sed, usar ropa ligera, limitar la exposición al sol durante las horas más calurosas del día y permanecer en lugares frescos, como edificios con aire acondicionado o bajo la sombra de los árboles.

2026-08-02T10:55:09+02:00
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