Actualizado hace 6 minutos
El esperado fenómeno solar del próximo miércoles atraerá a millones de personas dispuestas a inmortalizar el fenómeno con la cámara de sus teléfonos. Sin embargo, antes de apuntar la lente directamente hacia el sol, es fundamental comprender que este gesto puede tener consecuencias nefastas tanto para la vista como para el propio dispositivo. Aunque la tentación de capturar el momento pueda ser enorme, exponer los sensores de la cámara a la radiación solar directa sin la preparación adecuada entraña riesgos que conviene prevenir.
Los peligros de enfocar al sol sin protección adecuada
El principal riesgo al que se enfrenta un smartphone al apuntar al sol radica en el efecto lupa de sus propias lentes. Las cámaras de los teléfonos actuales tienen elementos ópticos diseñados para concentrar la luz sobre un sensor digital ultra-sensible. Al enfocar la luz solar directa durante varios segundos, la radiación infrarroja y ultravioleta genera un nivel de calor tan extremo que puede derrumbar los filtros internos y quemar de forma permanente los píxeles del sensor, dejando manchas negras o líneas inutilizables para fotos futuras.
Jóvenes observando un eclipse
Por otro lado, existe un peligro aún mayor: la exposición de nuestra vista. Intentar encuadrar el sol mirando directamente a través de la pantalla o, peor aún, a través de visores ópticos sin la protección homologada adecuada, puede causar quemaduras irreversibles en nuestra retina en cuestión de segundos. El hecho de que la luna cubra parcialmente el disco solar durante las fases parciales del eclipse no reduce la peligrosidad de la radiación UV e infrarroja.
Cómo preparar el teléfono
Para capturar las fases parciales del eclipse sin poner en riesgo la integridad del móvil, es obligatorio utilizar un filtro solar homologado para cámaras o colocar delante de la lente un trozo de lámina con certificación ISO 12312-2 (el mismo material empleado en las gafas especiales para eclipses). Nunca deben utilizarse remedios caseros como cristales ahumados, radiografías, gafas de sol convencionales o filtros de densidad neutra fotográficos estándar, ya que no bloquean las radiaciones invisibles que dañan el hardware y la vista.
Solo existe un momento en el que es seguro retirar el filtro solar de la lente del teléfono: durante los escasos minutos de la fase de totalidad, cuando la luna cubre por completo el disco solar y únicamente es visible la corona. Tan pronto como el primer destello de luz vuelva a asomar por el borde del satélite, el filtro debe colocarse de nuevo de forma inmediata ante la lente.
Configuración paso a paso para lograr la mejor fotografía
Para obtener la mejor foto posible, es necesario fijar el teléfono en un trípode o superficie estable para evitar trepidaciones y fotos borrosas, ya que fotografiar un fenómeno astronómico requiere la máxima estabilidad y mantener el dispositivo en la mano durante exposiciones prolongadas o al aplicar zoom genera imágenes movidas. A continuación, resulta imprescindible colocar el filtro solar homologado sobre la cámara antes de apuntar al sol, sujetando o fijando la lámina de protección especial de forma que cubra totalmente todas las lentes traseras del teléfono para evitar que la radiación entre sin filtrar.