Vida y estilo

Juncal Cepeda: “Nadar me aporta normalidad, beneficio físico y mental”

La irunesa Juncal Cepeda, que padece de osteogénesis imperfecta y va en silla de ruedas, ha superado su fobia al agua para realizar su primera travesía a nado antes de los 40 años
“Hay un montón de barreras que nos condicionan todos los días”, afirma.
“Hay un montón de barreras que nos condicionan todos los días”, afirma. / Cedida

Actualizado hace 3 minutos

Siempre le había tenido “fobia” al agua, un miedo atroz. La mera noción de nadar en el mar era superior a sus fuerzas. Un día de hace ahora nueve años, animada por los suyos (“toda la gente de mi alrededor me decía que lo iba a hacer genial”), se apuntó al baño de servicio asistido en la playa de Hondarribia y se confirmaron sus sospechas: fue un auténtico suplicio. “Lo pasé mal de verdad. No lo definiría como la mejor experiencia de mi vida”, cuenta. Sin embargo, a base de mucho empeño, supo darle la vuelta a la situación hasta que finalmente empezó a “disfrutar de estar flotando sobre el agua”. Nada con asiduidad desde 2021.

Juncal Cepeda es funcionaria y este otoño podrá por fin independizarse.

Juncal Cepeda es funcionaria y este otoño podrá por fin independizarse. Cedida

Juncal Cepeda (Irun, 39 años), también conocida como ‘Condesita de Irun’ en sus perfiles de redes sociales, desgrana su relato desde su silla de ruedas en su casa del barrio de Belaskoenea de la ciudad fronteriza. Está contenta porque, con una carrera profesional ya en marcha (es funcionaria en el ayuntamiento irunés) este otoño podrá por fin tener una vida independiente, algo con lo que ha soñado muchas veces. Juncal padece de osteogénesis imperfecta, una rara dolencia conocida popularmente como la enfermedad de los huesos de cristal que, como apunta ella misma, afecta al colágeno y hace que sus huesos sean extremadamente frágiles.

Deberes para el transporte público

“Hay un montón de barreras que nos condicionan todos los días”, lamenta Juncal. Viajera habitual de Euskotren, las veces que el ascensor del topo del Paseo Colón no funciona se ve obligada a desplazarse en silla de ruedas varios kilómetros hasta la siguiente estación, en Belaskoenea. Las personas con movilidad reducida disponen de tarifas especiales y descuentos para realizar sus trayectos en transporte público. Pero un acto tan cotidiano como subirse a un autobús se convierte muchas veces en una experiencia “hostil” si, por ejemplo, se da la circunstancia de que la rampa de acceso no funciona. La velocidad en las rotondas también puede suponer un problema añadido en los viajes en autobús, ya que se corre el riesgo de que “la silla se mueva y termine siendo desplazada” con el peligro que eso supone.

Si se da un golpe, las posibilidades de fractura aumentan frente a otras mujeres de su edad. Hace dos años, por ejemplo, se cayó de la silla de ruedas, a una altura “que no era mayor de medio metro”, fracturándose una pierna y un brazo. También tiene una escoliosis o desviación de la columna, lo que implica una menor fuerza muscular y “una mayor dificultad de movimiento” que un niño de su mismo tamaño. Pero nada le ha frenado, ni su enfermedad ni las barreras físicas y mentales, para practicar natación y mejorar a base de entrenamientos hasta cumplir el reto que se ha marcado de realizar su primera travesía a nado “antes de cumplir los 40”.

Para conseguir su objetivo, durante todo este año se ha ejercitado con la entrenadora de natación y técnica de Hegalak Kirol Zentroa, Adriana Campoy, en Donostia. Juncal ha aprendido a nadar en este espacio deportivo de la plaza Cervantes, en pleno Paseo de la Concha, inclusivo y accesible para todas las personas. Hegalak Zabalik Fundazioa gestiona el centro, abierto en 2012.

Hay un montón de barreras que nos condicionan todos los días

El pasado 1 de septiembre, acompañada de su entrenadora, Juncal se adentró en las aguas de La Concha. “Fuimos al mar para ver si los entrenamientos habían ido lo suficientemente bien como para seguir adelante”, explica. Ambas, nadadora y profesora, querían testear sus opciones con vistas al estreno de Juncal en la Travesía Emakumeok Mugimenduan del pasado 12 de septiembre, un recorrido triangular, en su caso de 350 metros, que comienza y termina en el embarcadero del Náutico. “Como tengo los brazos bastante cortos, no iba a apuntarme a algo que sea imposible de hacer o que cuando llegue a los, no sé, 500 metros esté moribunda”, dice.

“Cuando nado, desconecto un montón”

Juncal se ha entrenado a fondo estos meses “para llegar al mar en buenas condiciones físicas”. Nada a espalda, la mejor opción para ella. Juncal, que sufre deficiencia auditiva, se desliza por el agua mirando al techo o al cielo mientras Adriana la va guiando y dando instrucciones. Así es como se orienta sobre el mar, acompañada por las tranquilas olas de la bahía. Aunque ya ha integrado la rutina de la natación en su día a día, nunca había hecho una actividad deportiva antes. “Me va muy bien mentalmente. Cuando nado, desconecto un montón. Me aporta normalidad y beneficio físico y mental”, afirma.

La ‘Condesita’ del activismo social 

Pese a que ya no está en X (la red antes conocida como Twitter), Juncal Cepeda, con su alias ‘Condesita de Irun’, encuentra en las redes sociales un altavoz para reivindicar sus derechos, empujar a las administraciones a eliminar barreras y también dar rienda suelta a su personalidad. Juncal, una mujer locuaz, comunicadora nata, se siente cómoda frente a una pantalla o un micrófono. Siente la responsabilidad de contar algunas cosas que quizás otras personas que están en su misma situación no lo hacen por “pudor o vergüenza”. Dice que cuelga sus vídeos y se expone en los medios no solo para alzar la voz por los derechos de todo el colectivo, sino también para que la gente sin discapacidad sepa que existen y que en su día a día siguen enfrentándose a un sinfín de “dificultades”. 

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El deporte, dice Juncal, también puede ser una eficaz herramienta de integración. En las instalaciones de Hegalak la relación entre las personas con y sin discapacidad está “bastante normalizada” y se apuesta por una convivencia igualitaria. Queda como simbólica anécdota los días en los que ha coincidido en la misma piscina con el actual alcalde de la ciudad, Jon Intxausti. Juncal iba en una calle e Intxausti en la de al lado.

2026-09-20T10:12:31+02:00
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