Dormir bien y hacer ejercicio son clave para mantener una buena salud y reducir el riesgo de enfermedades a largo plazo.
Según explica el cardiólogo José Abellán, hay personas que consideran que entrenar y practicar deporte puede paliar las consecuencias de un descanso insuficiente.
Un reciente estudio al que hace referencia el especialista analizó la relación entre el sueño, la actividad física y la mortalidad, y encontró diferencias relevantes en función de los hábitos de los participantes.
El estudio concluyó que las personas que presentaban una menor mortalidad eran aquellas que dormían entre 7 y 8 horas al día. Al mismo tiempo, quienes realizaban una mayor cantidad de ejercicio físico también presentaban un mejor pronóstico. "Cuanto más ejercicio, menor es el riesgo", señala Abellán.
Estos resultados ponen de manifiesto la importancia de mantener un equilibrio entre descanso y actividad física. Dormir las horas necesarias permite al organismo recuperarse, mientras que practicar ejercicio de manera habitual aporta beneficios para la salud cardiovascular y general.
El deporte es fundamental para la salud
El deporte atenúa el mal descanso
En el caso de la gente que duerme poco pero hace ejercicio, la actividad física parece desempeñar un papel protector frente a algunos de los efectos asociados a la falta de sueño. "El ejercicio físico fue un atenuador ante los efectos perjudiciales que tiene dormir poco", matiza Abellán.
No obstante, el especialista advierte de que el ejercicio no convierte la falta de sueño en un hábito saludable.
"Nadie te salva de un peor pronóstico al cabo de los años si duermes entre 3-4 horas. Pero las personas que realizaban más actividad física no tenían más riesgo que las que dormían entre 7 y 8 horas", añade.