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Las fotografías de una boda pueden quedar como un recuerdo íntimo para una pareja o terminar dando la vuelta al mundo. Eso es precisamente lo que les ocurrió a Anita Wing Lee y Tim Muttoo, una pareja canadiense cuyas imágenes de boda se hicieron virales por una característica que salta a la vista: ella mide alrededor de 1,63 metros y él cerca de 1,22 metros.
La pareja se casó el 21 de junio de 2025 en Canadá, pero la repercusión de sus imágenes llegó después y alcanzó una dimensión internacional. Su historia ha sido recogida por numerosos medios y las fotografías de su enlace han acumulado decenas de millones de visualizaciones en redes sociales.
Sin embargo, detrás de las imágenes que sorprendieron a tantos usuarios hay una historia de amor que empezó de una manera mucho más sencilla: con una amistad que tardó en convertirse en una relación.
Ella tardó en verlo como algo más que un amigo
Anita y Tim se conocieron en Toronto a través de amigos comunes y, al principio, su relación no fue romántica. De hecho, la propia Anita reconoce que necesitó tiempo para darse cuenta de que podía existir algo más entre ambos.
"Me costó un tiempo", explicó en una entrevista con CP24.Tim fue quien dio el primer paso y admitió que sentía algo por ella. Anita, sin embargo, trató de mantener la relación en el terreno de la amistad e incluso le dijo en varias ocasiones que debían seguir siendo únicamente amigos.
Anita admite que le “costó un tiempo” ver a su ahora marido como algo más que un amigo.
Con el paso del tiempo, la escritora empezó a descubrir en él cualidades que consideraba importantes en una pareja.
"Es amable. Es un líder. Tiene mucha visión", afirma Anita. Y resume lo que siente por su marido con una frase: "Me encanta cómo me cuida".
"Me enamoré, y sucedió"
Para Tim, el proceso fue diferente. Asegura que se enamoró de Anita de forma progresiva, mientras pasaban cada vez más tiempo juntos, hablaban durante horas y compartían experiencias. "Me enamoré. Sucedió", recuerda.
El ingeniero y emprendedor explica que intentaba averiguar qué sentía ella sin preguntárselo directamente. Le lanzaba pequeñas indirectas y esperaba su reacción, mientras la amistad entre ambos iba adquiriendo cada vez más importancia. Finalmente, Anita comprendió que sus sentimientos habían cambiado.
La propia pareja cuenta que ella era consciente de que confesar lo que sentía podía cambiar completamente su relación. "Sabía que cuando le dijera que me gustaba, se acabaría todo. Íbamos a estar juntos para siempre", explica.
Y así fue.
Se casaron y sus fotografías terminaron dando la vuelta al mundo
La pareja dio el paso definitivo y celebró su boda en junio de 2025. Lo que probablemente no esperaba era que las fotografías de aquel día acabarían convirtiéndose en un fenómeno viral internacional.
La diferencia de altura entre ambos se convirtió en uno de los elementos que más llamaron la atención en redes sociales. Algunas publicaciones llegaron a superar los 100 millones de visualizaciones. La repercusión fue tan grande que algunas personas llegaron incluso a preguntarse en redes sociales si las imágenes eran reales o habían sido creadas con inteligencia artificial. La pareja ha tenido que explicar en distintas ocasiones que las fotografías y su historia de amor son completamente reales.
Una diferencia de altura que terminó quedando en segundo plano
La propia Anita ha explicado que, antes de conocer a Tim, nunca llegó a considerar la altura como un requisito especialmente importante a la hora de imaginar a su futura pareja.
En una publicación sobre su historia, reconoce que había supuesto que acabaría con alguien más alto, pero que otras cualidades terminaron teniendo mucho más peso.
“Hemos recibido algunos comentarios increíblemente conmovedores”, confiesan.
Para ella, lo importante eran aspectos como el carácter, la bondad, la visión de futuro, la espiritualidad y la forma de tratar a los demás. Y, cuando conoció a Tim mejor, comprendió que reunía precisamente muchas de esas características.
"Lo externo de una persona es simplemente eso, externo. Es el interior —el corazón, el alma, la bondad y cómo trata a los demás— lo que realmente importa", ha explicado Anita en relación con su historia.
La atención de las redes también tuvo una parte difícil
La enorme repercusión de sus fotografías no fue exclusivamente positiva. La pareja comenzó a recibir miles de mensajes y comentarios de desconocidos, algo que Anita, según ha explicado, llegó a encontrar abrumador. La escritora se describe como una persona sensible y reconoce que procesar una cantidad tan grande de opiniones sobre su vida privada no siempre resultó sencillo.
Tim, por su parte, adoptó una especie de papel de "guardaespaldas" de los comentarios, ayudando a su mujer a lidiar con algunas de las reacciones que recibían.
Pero entre los mensajes también encontraron algo mucho más significativo: personas que aseguraban que su historia les había hecho replantearse sus propias ideas sobre el amor. "Hemos recibido algunos comentarios increíblemente conmovedores", cuenta Anita.
"La gente siente que les abrimos el corazón y les mostramos lo que creían posible con el amor. Es por eso que seguimos compartiendo nuestra historia", afirma Anita.
La pareja se casó y pasó lo impensable: las imágenes de su boda llamaron la atención de los usuarios de las redes sociales.
Tim convierte su historia en un libro
El fenómeno generado alrededor de su relación también inspiró a Tim a escribir Love Can Grow, un libro en el que profundiza en su experiencia y en el mensaje que ambos quieren transmitir.