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Aprovechando el trazado en desuso del histórico ferrocarril que conectaba Balmaseda e Irauregi, la Vía Verde del Kadagua se consolida como un paseo indispensable para descubrir la parte más natural e industrial de Las Encartaciones. Un itinerario llano de 7,24 kilómetros que conecta los municipios de Alonsotegi y Güeñes siguiendo el cauce del río, perfecto para recorrer en familia, en bicicleta o a pie.
Un recorrido entre puentes e historia
Nada más empezar, la ruta tiene su mayor desafío para el visitante. Se trata de un exigente repecho inicial seguido de una bajada muy pronunciada. Este tramo inicial discurre por un carril delimitado sobre la antigua carretera BI-636 y el camino se adentra de lleno en el sosiego de la ribera.
Vía Verde de Kadagua
El trazado avanza bordeando puntos como La Quadra y la zona de Okondo. El sonido constante de las aguas del Kadagua, la sombra de los arboles, y la gran multitud de huertas tradicionales y caseríos acompañan al visitante hasta la llegada al animado núcleo de Sodupe. La ruta termina al llegar al barrio rural de Bolibar, en Güeñes.
Qué ver y hacer en los alrededores
Para terminar el día, los municipios que atraviesa esta Vía Verde ofrecen un gran abanico de planes culturales, gastronómicos y naturales. A mitad del recorrido, la zona de La Quadra ofrece un entorno idóneo para hacer una parada con áreas de descanso a la sombra y sitios para relajarse junto al agua. Al paso por Sodupe, vale la pena adentrarse en sus plazas para disfrutar de sus bares de pintxos o reponer fuerzas con la cocina tradicional de la comarca.
A poca distancia se halla la ermita de San Martín de Iturriaga, un enclave con del siglo XV rodeado de caseríos centenarios. Un poco más adelante, en la capital del municipio de Güeñes, destacan las ruinas del Palacio de Hurtado de Amézaga, un edificio indiano del siglo XVIII, así como el Parque de las Esculturas de Arenatzarte.
El trayecto está asfaltado entero, lo que lo convierte en un camino muy a tener en cuenta para patinadores, ciclistas y personas con movilidad reducida. Salvo el desnivel del inicio, el resto es plano y muy accesible. Se aconseja llevar agua de casa para el camino, ya que las fuentes públicas se concentran en los núcleos urbanos de La Quadra y Sodupe.