Vida y estilo

Crecen los casos notificados de infecciones de transmisión sexual en la CAV y Nafarroa

La clamidia es la más frecuente en ambos territorios, mientras que la gonorrea registra el mayor aumento porcentual en Euskadi
Microfotografia caso agudo uretritis gonococica
Microfotografia caso agudo uretritis gonococica / EP

Las infecciones de transmisión sexual (ITS) han aumentado en la CAV y Nafarroa. La evolución varía según la infección y el territorio, con diferencias en el número de casos registrados entre 2018 y 2025.

Sin embargo, que se registren más casos no significa necesariamente que haya aumentado la transmisión de estas infecciones. Una de las razones puede ser que se realicen más pruebas diagnósticas, lo que permite detectar infecciones que, en muchos casos, no presentan síntomas. Por eso, para conocer mejor la evolución de las ITS, también es importante saber cuántas pruebas se realizan y qué porcentaje de ellas da positivo.

Al analizar los datos de cada infección por separado, se observan diferencias en su evolución y en el número de casos registrados en cada territorio. Para entender mejor estas cifras, conviene conocer las características de las principales ITS y cómo afectan a la salud.

La clamidia, por ejemplo, es una infección que se transmite principalmente mediante relaciones sexuales. En muchos casos no presenta síntomas, aunque puede provocar molestias al orinar o secreciones genitales. Si no se trata, puede causar complicaciones, como problemas de fertilidad, pero se puede curar con antibióticos.

En Euskadi, los casos de clamidia han pasado de 737 en 2018 a 3.086 en 2025, lo que supone un aumento del 318,7%. Esta evolución refleja un incremento importante de los casos notificados, aunque para determinar si responde a una mayor transmisión también sería necesario conocer cómo ha variado el número de pruebas diagnósticas realizadas.

En Nafarroa, la evolución ha seguido una tendencia similar, aunque el crecimiento ha sido menor. Los casos han aumentado de 358 a 877. En 2025, la clamidia representó el 66% de todas las infecciones analizadas.

La gonorrea crece, aunque apunta a una estabilización

Después de la clamidia, la gonorrea es otra de las infecciones de transmisión sexual con mayor presencia en los datos analizados. Aunque ambas son causadas por bacterias y pueden no presentar síntomas, su evolución ha sido diferente en ambas comunidades.

Entre sus síntomas más habituales están el dolor al orinar y las secreciones genitales, aunque también puede pasar desapercibida. Se trata con antibióticos, pero la resistencia de la bacteria a algunos medicamentos dificulta su tratamiento.

La gonorrea ha aumentado considerablemente entre 2018 y 2025, aunque los datos de los últimos años apuntan a una posible estabilización. En el País Vasco, los casos han pasado de 316 a 1.700, mientras que en Nafarroa han aumentado de 146 a 350. En ambos territorios, las cifras alcanzaron su máximo en 2023. Desde entonces, las cifras han descendido ligeramente en Nafarroa y se han mantenido estables en Euskadi.

Otra de las infecciones analizadas es la sífilis, cuya evolución ha sido más irregular que la de la clamidia y la gonorrea. En el País Vasco, los casos descendieron durante la pandemia, pero volvieron a aumentar en los años siguientes hasta alcanzar su máximo en 2024. En Euskadi, los casos pasaron de 152 en 2018 a 352 en 2025. Tras alcanzar los 281 casos en 2019, la cifra descendió hasta los 199 en 2021. Después, volvió a crecer hasta llegar a los 396 casos en 2024, antes de bajar ligeramente en el último año. La evolución en este caso ha sido más estable en la Comunidad Foral. Los casos pasaron de 80 en 2018 a 81 en 2025. Durante este periodo, las cifras más altas se registraron en 2022 y 2024, con 91 casos en ambos años.

La sífilis puede provocar úlceras indoloras y erupciones cutáneas, aunque sus síntomas varían según la fase de la infección. Si no se trata, puede causar complicaciones graves a largo plazo. Sin embargo, se puede curar con antibióticos, especialmente si se detecta de forma temprana. Los datos muestran un aumento de los casos notificados en la CAV, frente a una evolución prácticamente estable en Nafarroa, aunque no permiten determinar por sí solos las causas de esta diferencia.

Por último, el linfogranuloma venéreo (LGV) también ha aumentado durante el periodo analizado, aunque registra menos casos que otras infecciones. Está causado por determinadas variantes de la bacteria de la clamidia y puede provocar úlceras genitales, inflamación de los ganglios y dolor. Se puede curar con antibióticos, pero es importante detectarlo a tiempo para evitar complicaciones. Los casos detectados han pasado en Euskadi de ninguno en 2018 a 77 en 2025. El aumento se hizo más evidente a partir de 2021, cuando se registraron 25 casos. Dos años después se alcanzaron los 73, una cifra que se mantuvo en 2024, antes de subir ligeramente en el último año. En la Comunidad Foral, los casos de LGV han pasado de tres en 2018 a 12 en 2025, aunque el máximo se registró en 2023, con 24 casos. Desde entonces, las cifras han descendido durante dos años consecutivos.

Aunque el LGV tiene menos casos que otras infecciones, es fundamental mantener el seguimiento y diagnosticar a tiempo para prevenir problemas de salud y evitar contagios.

Más diagnósticos no implican necesariamente más transmisión

En conjunto, los datos muestran un aumento de los casos notificados de ITS en la CAV y Nafarroa entre 2018 y 2025, aunque con diferencias según la infección y el territorio. Sin embargo, el aumento de los diagnósticos no implica necesariamente que haya crecido la transmisión en la misma proporción. Para comprender mejor esta evolución, es necesario tener en cuenta el número de pruebas realizadas y su porcentaje de resultados positivos. La detección precoz, la prevención y el acceso a las pruebas diagnósticas siguen siendo fundamentales para frenar la transmisión y evitar complicaciones.

2026-10-25T07:05:31+01:00
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