En una era en la que el CGI y la inteligencia artificial están a la orden del día, aún perdura un bastión cinematográfico que se resiste a abandonar lo físico. Esta técnica, conocida como stop-motion, consiste en dar vida a objetos estáticos fotografiándolos fotograma a fotograma mientras se va modificando ligeramente su posición entre toma y toma. Posteriormente, al reproducir las imágenes a gran velocidad, se crea la ilusión de movimiento. Un proceso titánico.
Si hay algún rey indiscutible de esta disciplina sin duda es LAIKA Studios, que se encuentra tras joyas como Coraline o Kubo y las dos cuerdas mágicas. Tras años de minucioso trabajo, el estudio ha estrenado este pasado 23 de octubre su sexto largometraje: Wildwood.
Prue Mckeel, la protagonista de ‘Wildwood’.
Una hazaña sin precedentes
Dirigida por Travis Knight, la película narra la historia de Prue Mckeel para rescatar a su hermano pequeño de un bosque encantado repleto de criaturas místicas. Lo que convierte a Wildwood en una hazaña sin precedentes es su escala. Con una duración de 132 minutos, se trata de la película de stop-motion más larga de la historia. Y es que para construir su universo mágico, el equipo ha modelado a mano 231 marionetas articuladas y diseñado 136 sets físicos, logrando así espectaculares batallas y complejas secuencias aéreas que desafían los límites de este medio tradicional.
Cabe destacar que cada segundo de metraje requiere, por parte de los animadores, un nivel de concentración y paciencia casi sobrehumano. De hecho, hay que tener en cuenta que una sola jornada de extenuante labor de precisión puede traducirse en apenas unos pocos segundos de lo que se consideraría como película terminada.
Tanto así que la producción física y animación del filme ha tardado exactamente en llevarse a cabo 231 semanas desde que comenzó el rodaje en septiembre de 2021, concluyendo en agosto de 2026; lo que equivale a poco más de 4 años y 5 meses dedicados íntegramente a la creación y filmación técnica en LAIKA Studios. Pero, ¿qué ocurre si sucede un error físico o de animación? Casi siempre exige reiniciar la secuencia entera desde el primer fotograma. Aunque se usen software de asistencia de vídeo para comparar capturas, los peores fallos obligan a rearmar el set y volver a empezar de cero.
El equipo ha modelado a mano 231 marionetas articuladas y diseñado 136 sets físicos.
Escala milimétrica
De igual forma, el proceso de los maquetistas también es algo casi quirúrgico, pues diseñan armaduras metálicas articuladas sobre las que moldean siliconas, espumas y telas a escala milimétrica. Para garantizar la continuidad visual, fabrican decenas idénticas de cada marioneta y expresión facial.
Wildwood no es solo una esperada fantasía animada, es un recordatorio de que la verdadera magia del cine a veces reside en la inmensa dedicación de las manos humanas.