La Asociación de Servicios de Prevención Ajenos de Euskadi (ASPA), que aglutina a cerca del 85% de las entidades acreditadas, defiende el papel crucial de la prevención como factor de tranquilidad y productividad en el tejido empresarial, especialmente entre las pequeñas y medianas empresas. Entrevistado en Las mañanas de Onda Vasca, el presidente de ASPA Euskadi y Secretario General de la Federación Nacional ASPA, Edu Vallejo, ha reflexionado sobre la evolución de la salud laboral y ha advertido de que la legislación actual requiere una urgente renovación para dar respuesta a los nuevos tiempos.
La normativa actual nació en 1995 y, aunque el balance es indudablemente positivo, la ley se ha quedado obsoleta en la época actual, que dista enormemente del ecosistema laboral contemporáneo. Vallejo ha explicado que la irrupción de la digitalización, el trabajo en remoto y la inteligencia artificial obliga a redefinir el catálogo de riesgos en las empresas, desplazando el foco también hacia la salud mental y los factores organizativos. El reto reside en dotar a las compañías de un asesoramiento altamente especializado y multidisciplinar que abarque desde la ergonomía hasta la psicosociología.
La clave del éxito, no obstante, reside en que las directrices propuestas no se queden en un mero trámite administrativo, sino que se incorporen plenamente en la rutina diaria de cada organización. Desde ASPA Euskadi, entidad integrada en CEBEK para estrechar la colaboración con otros sectores productivos, se recalca que la prevención ha dejado de percibirse como un obstáculo para el rendimiento económico. Superado el antiguo conflicto que situaba la seguridad como la antítesis de la producción, hoy existe un consenso absoluto entre empresas, plantillas y especialistas en que invertir en salud laboral es la vía más eficaz para "incrementar la productividad de la empresa, reducir el número de bajas y mandar a todos los trabajadores sanos y salvos a sus casas todos los días".