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El próximo 12 de agosto se producirá un evento histórico del que todo el mundo quiere ser testigo, en una cita que se quedará grabada en las retinas de miles de personas que, en un lapso de unos segundos, mirarán al cielo para observar la oscuridad más absoluta.
Sin embargo, esas mismas retinas se pueden ver gravemente afectadas si no se emplean las medidas de seguridad adecuadas, y ya son muchos los que, a escasos meses de esta cita astronómica, ese eclipse solar total que pasa una vez cada más de un siglo, están poniendo en riesgo su visión sin ser conscientes de ello.
Comprar gafas por plataformas como Shein o Temu es una apuesta barata, pero también arriesgada, como lo puede ser mirar directamente al sol en ese momento sin nada que nos proteja. En ese sentido, Juan Ilarduya, vicepresidente de la quinta delegación del Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas, recuerda que el establecimiento en el que las adquiramos es importante. “Nosotros, como ópticos-optometristas, siempre vamos a recomendar que las adquieran en un establecimiento sanitario. En casi todas las ópticas que ves a pie de calle tienen las gafas homologadas”.
Homologadas
Y es que esa palabra, homologadas, es esencial en la tarea de encontrar las gafas para ver el eclipse. Concretamente, esta homologación debe ser la correspondiente a la Comunidad Europea, la marca CE, y tener una ISO con numeración 12312-2. “Ese ISO garantiza que filtran la radiación solar visible, la infrarroja y la ultravioleta a niveles seguros. Así puedes observar directamente el sol”, señala Ilarduya. Cuando adquiramos las gafas, en las mismas o en su embalaje, debe aparecer que ese ISO está presente, el nombre del fabricante e instrucciones de uso, así como las advertencias de seguridad. Los precios oscilan entre los dos euros y los quince en la mayoría de los casos, por lo que por este precio es mejor no arriesgar en la búsqueda de una ganga. “Nos estamos jugando los ojos. El ojo funciona como una lente, que converge todo dentro del fondo del ojo, que es la retina, y la retina es muy sensible”, introduce el vicepresidente del Colegio, que señala que “si a la mácula le da radiación solar directa, la puedes quemar”. Además, no vamos a sentir que se está quemando la retina, pues en el fondo del ojo no hay células sensibles. “Nos estamos quemando y no duele. No estamos notando que nos estamos quemando la retina, por decirlo de alguna forma”, resume Ilarduya.
Sin embargo, las consecuencias pueden ser terribles. Entre las secuelas a corto, medio y largo plazo, la gravedad de las lesiones varía. Depende de la cantidad de tiempo que estemos mirando al sol. El daño será diferente. “En casos leves pueden mejorar en semanas o meses, pero en casos más graves pueden dejar una mancha ciega central permanente. Te has quemado la mácula, con lo cual no puedes ver en la zona más importante, que es la que nos da la agudeza visual nítida”, explica el vicepresidente. Esto quiere decir que veríamos por los laterales, pero no por el centro, algo similar a lo que ocurre con la degeneración macular asociada a la edad.
Especial atención
De cara a este eclipse, también hay un colectivo al que conviene prestar especial atención. Los más pequeños de la casa estarán con nosotros presenciando el histórico momento, y por eso conviene tomar algunas precauciones. Hay que inspeccionar los filtros para asegurarnos de que no estén dañados ni tengan ningún arañazo, y los niños deben usar las gafas siempre bajo la supervisión de un adulto. “En cualquier momento se las pueden quitar o hacer el gesto de mirar por arriba o por abajo. Es un día muy interesante, pero hay que tener mucho cuidado con los niños”, recuerda Ilarduya.
Y no, tampoco valen algunos recursos caseros para observar el eclipse, como las radiografías que tengamos por casa, CDs..., o gafas de sol convencionales. Para Ilarduya este es un “gran error, porque aunque las gafas sean muy oscuras, lo que hacen es dilatar la pupila y entra más luz”. Por suerte, ya son muchos los que están haciendo su visita de rigor a las ópticas en busca de consejo y respuestas antes de tomar una decisión arriesgada.
Antes de esta cita, la prevención y la concienciación están siendo, definitivamente, esenciales desde las ópticas y por parte de todos los expertos. Sin embargo, Ilarduya es consciente de que habrá errores en este primer evento del trío de eclipses que se avecinan en el horizonte. Importante es la prevención también para evitar quemaduras en la piel. Tampoco puede faltar en nuestra aventura de captar las mejores instantáneas del eclipse un buen protector solar y un gorro que nos proteja adecuadamente. Toda precaución es poca para vivir uno de esos episodios de los que algún día les hablaremos a nuestros nietos.