Araba

Una gran tromba de agua colapsa Vitoria y deja inundaciones y goteras

La intensa lluvia caída el domingo por la tarde dejó registros de casi 30 litros por metro cuadrado en una hora y afectó gravemente a Júndiz
El frío y las lluvias llegan a Álava Josu Chavarri Erralde

Una gran tromba de agua sorprendió en la tarde del domingo a los gasteiztarras. La oscuridad se apoderó de la capital alavesa a última hora de la tarde en pleno día mientras los rayos y truenos acompañaban a una lluvia que dejó vías y aceras totalmente anegadas.

Registros de intensidad récord

La violencia del fenómeno quedó patente en las estaciones de medición, destacando especialmente el caso de Abetxuko, donde se recogieron 10 l/m² en una hora, de los cuales casi la mitad cayeron en apenas diez minutos. No obstante, la situación fue todavía más extrema en localidades cercanas como Nanclares, donde el pluviómetro marcó 28,6 l/m² en una hora, con un pico torrencial de 16 litros en solo veinte minutos.

Goteras y balsas en puntos clave

Este volumen de agua en un intervalo tan corto de tiempo provocó que los sistemas de canalización colapsaran, convirtiendo las calles en auténticos ríos donde los paraguas resultaban inservibles para los peatones. Las infraestructuras de la ciudad también sufrieron las consecuencias, reportándose numerosas goteras en edificios emblemáticos como el pabellón de Mendizorrotza y el Buesa Arena.

Por su parte, el polígono de Júndiz fue uno de los puntos más afectados por la formación de enormes balsas de agua que dificultaron enormemente la circulación de vehículos.

El ferrocarril y el drenaje, en jaque

Uno de los incidentes más graves se localizó en la red de transportes, ya que el tramo de la línea ferroviaria que conecta Irun con Madrid quedó completamente inundado a su paso por la zona. Ante el nivel alcanzado por el agua, los conductores que transitaban por las carreteras adyacentes se vieron obligados a extremar las precauciones para evitar accidentes.

Afortunadamente, a partir de las 19:00 horas, el temporal comenzó a dar una tregua y las balsas de agua fueron desapareciendo de forma progresiva de las calles de Gasteiz, permitiendo que la ciudad recuperara poco a poco la normalidad.

04/05/2026