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En la ascensión a uno de los montes más espectaculares e infravalorados cercanos a Bilbao, el monte Gallarraga, charlamos con dos campeones vascos en las últimas pruebas recientes de ultra distancia. Raúl, doble ganador en Ultra Moncayo, y Pablo, doble vencedor en Cami de Cavalls, nos comentan detalles de la montaña y de este tipo de pruebas.
Pablo y Rául en la cima del Gallarraga
Lo primero de todo, ¿os gusta la montaña?
Raúl: El monte me hace feliz y eso es lo que tienes que hacer, yo intento predicar con el ejemplo.
Pablo: Claro, totalmente de acuerdo, además se trata de un entorno que en plan recreativo, si arrancas despacio, se disfruta mucho a poco que hagas. Luego ya depende de cada uno hasta donde quiera llegar.
Vosotros habéis llegado bastante lejos...
Raúl: Lo cierto es que yo iba al monte porque me gustaba pero de repente me di cuenta de que era bueno en este terreno de carreras y aquí sigo, esa es la motivación, pero tampoco sin volverme loco.
Pablo: Yo como Raúl también vi que llegaban buenos resultados pero lo cierto es que ahora el objetivo es intentar dar el salto a profesional del todo, estoy muy cerca y voy a luchar por ello.
¿Os cuidáis mucho en el día a día?
Raúl: Yo no soy el mejor ejemplo para esto, porque sí es cierto que entreno, no tengo un método muy ordenado (risas), la verdad es que como un poco de todo, menos carne, y durante el periodo más alejado a un objetivo no le presto mucha atención a la dieta; luego, cuando se acerca la carrera, ahí sí que me pongo serio.
Pablo: Yo sí que intento cuidarme con la comida y con el entreno igual un poco más que Raúl, pero tampoco me vuelvo loco y por supuesto el dulce sobre todo de alguna panadería no me lo quito (risas).
Momentos complicados en carreras seguro que habéis tenido.
Pablo: Yo creo que tengo uno de los más virales que fue hace tres años en Cami de Cavalls cuando después de llevarle media hora al segundo, a falta de 50 metros para meta, me pasó llevándose la victoria, la verdad es que estaba destrozado tanto física como mentalmente, pero bueno de todo se aprende, seguro que eso contribuyó a ganar estos dos últimos años.
Raúl: Claro. Este mismo año en Travesera, carrera dura, dura de verdad, y eso que durante parte de la carrera pensaba que iba bien, pero luego ese terreno técnico y con tanto desnivel de Picos me puso en mi lugar. Da igual lo que entrenes de desnivel, sino vienes a este terreno específico o vives aquí es complicado sacar un buen resultado.
¿Y los momentos buenos?
Pablo: Han sido muchos, sobre todo la victoria después de ese 2º puesto en 2024, al año siguiente fue un alivio enorme y luego siempre hay carreras que te sorprenden, más pequeñas, con trato cercano al corredor, donde además consigues buenos resultados.
Raúl: Yo tengo el recuerdo de la ultra Pamplona-Donostia hace ya algún añito, donde iba un grupo cabecero hablando entre ellos y yo ahí callado. A los 40 kilómetros uno se giró y me dijo “¿y tú quién eres?”, y en ese momento me presenté. Y tanto que lo hice porque terminé ganando la carrera y siendo campeón de ultra de Euskadi.
Lesiones también tocan, me imagino que es la parte más difícil.
Pablo: Yo he tenido suerte en ese aspecto, pero todavía tengo en la memoria la que tuve hace poco en el soleo de la pierna, que llegó de repente, sin avisar. Además la hice más grande, porque en lugar de parar, como llegaba tarde a una cita, seguí corriendo y con ello hice de todo menos ayudar. Me perdí la Transgrancanaria, pero bueno el año que viene ahí estaré.
Raúl: Yo la verdad es que como he tenido de todo (risas), he tenido que parar un par de años de competir, pero hemos vuelto, que es lo importante.