El ejercicio físico es uno de los grandes aliados para mantener una buena calidad de vida a medida que pasan los años.
Más allá de la apariencia física, mantenerse activo ayuda a conservar la movilidad, la fuerza y la autonomía, aspectos fundamentales durante el proceso de envejecimiento.
El doctor Rodrigo Arteaga, especializado en salud integral, metabolismo y longevidad, señala en Instagram tres tipos de ejercicios que pueden convertirse en herramientas especialmente útiles para afrontar el paso del tiempo.
Según el especialista, no es necesario recurrir únicamente a suplementos para cuidar el organismo: determinados hábitos de actividad física pueden desempeñar un papel fundamental.
Caminar a diario
El primer ejercicio que recomienda Arteaga es uno de los más sencillos del día a día: caminar.
No es necesario realizar entrenamientos de alta intensidad para mantenerse activo. Incorporar paseos a la rutina puede ser un punto de partida para personas de diferentes edades y condiciones físicas.
El especialista aconseja intentar alcanzar al menos media hora de caminata cada día. "Intenta sumar al menos 30 minutos diarios (...) No esperes a tener energía para caminar más; camina para tener más energía".
La recomendación pone el foco en la constancia. Convertir el paseo en un hábito cotidiano permite mantener un nivel de actividad física regular y evitar el sedentarismo.
Entrenamiento de fuerza para mantener la musculatura
El segundo ejercicio recomendado es el entrenamiento de fuerza, una actividad muy relevante a medida que envejecemos. El doctor Arteaga aconseja realizar este tipo de entrenamiento dos o tres veces por semana.
Trabajar la fuerza permite mantener la capacidad muscular y contribuir a conservar la autonomía para realizar actividades cotidianas.
Además, combinar ejercicios de fuerza con actividad cardiovascular como caminar permite trabajar diferentes aspectos de la condición física.
Una mujer levanta pesas en un gimnasio.
El equilibrio también importa
La tercera recomendación del especialista es entrenar el equilibrio, una capacidad que con frecuencia queda relegada frente a otros tipos de ejercicio.
"Casi nadie lo entrena, pero se vuelve cada vez más importante", explica Arteaga. Incluir ejercicios destinados a mejorar la estabilidad y el control corporal ayuda a mantener las capacidades físicas según avanza la edad.