Vida y estilo

Juan Aguirre (Amaral): “No cambiaría muchas canciones de nuestra discografía”

El guitarrista de Amaral ha terminado formando parte de una de las bandas de pop-rock en castellano más emblemáticas de los últimos 30 años
Juan Aguirre vivió una parte de su infancia en el barrio de Gros de Donostia.
Juan Aguirre vivió una parte de su infancia en el barrio de Gros de Donostia. / Eva Amaral

Actualizado hace 3 minutos

En los años 80, en un barrio de Zaragoza, un adolescente Juan Aguirre empezaba a trastear con su guitarra eléctrica y a empaparse de música pop. Y, de repente, descubrió a los Byrds. Aquello fue una especie de iluminación, el comienzo de todo. El guitarrista de Amaral, que pasó de manera intermitente su infancia en Donostia, siempre ha mostrado una especial inclinación por la música, sea actual o de décadas pasadas, independiente o mainstream. Juan Aguirre es un enamorado de la música que ha terminado formando parte de una de las bandas de pop-rock en castellano más emblemáticas de los últimos 30 años. La entrevista es por videollamada desde el estudio de la casa del guitarrista en Madrid un día de finales de septiembre.

Oasis vuelven a ser noticia este año. ¿Sus canciones le emocionan o le dejan frío?

Tienen muchas canciones muy buenas. En todos los discos tienen temas que están bien, aunque quizás los más conocidos están en los primeros. Hay algunas canciones de Oasis que han pasado a ser clásicos atemporales. Ayer estaba viendo una serie actual en la que aparecía una canción de los Kinks, This Time Tomorrow, y de pronto pensé que era perfecta por su construcción, la melodía… Y Oasis tienen canciones que son así. Es innegable. No lo digo yo. Sin ese repertorio, este comin’ back no hubiera ocurrido.

De los tiempos del britpop creo que es más de algunos grupos que quedaron ocultos, como fue el caso de The Auteurs.

Me gustan mucho, sobre todo sus dos primeros discos. Luke Haines me parece un gran compositor, está a la altura de Noel (Gallagher). No sé por qué se quedaron en un mundo más underground, pero me parece que sus canciones tienen un halo de atemporalidad, como pasa con algunas de las canciones de Oasis. No sabes si fueron escritas ayer mismo por Fontaines D.C. o si son de los años 70. Con el grupo The La’s también me pasa lo mismo.

“ ”

¿Television fue la banda que le empujó a dedicarse a la música?

Television fue un descubrimiento de la adolescencia, cuando yo ya tocaba (mal) la guitarra y hacía un rollo más punk-rock o powerpop. Realmente, el grupo que cambió mi vida fueron los Byrds. Pasé de hacer el máximo de ruido posible a pensar que la guitarra podía invadirlo todo como si fuera una especie de gran orquesta, con un sonido etéreo y atmosférico pero potente al mismo tiempo. Yo, como músico, busco esa suerte de piedra filosofal: cómo sonar con melodías gigantes y arpegios envolventes y también con mucha fuerza a la vez. Si sacrificas una de las dos partes, pierdes algo. Y con los Byrds vi que se podía tocar de esa manera. En los Beatles o en los Stones, salvo en algunas canciones, no era algo tan evidente.

Es que los Byrds iban con una guitarra de doce cuerdas.

Imagínate a un adolescente en un barrio de Zaragoza en los años 80. Ni siquiera sabía que podía existir un instrumento así. Tenía una Fender Stratocaster y en mi cuarto intentaba imitar ese sonido sin saber que estaban utilizando una guitarra de doce cuerdas. Toda mi aproximación a la música ha sido un poco desenfocada. La primera vez que conseguí una guitarra la enchufé al equipo hi-fi de casa y me cargué los altavoces. El resto de mi adolescencia lo pasé escuchando la música más distorsionada de lo que era por unos altavoces rotos. Hasta Estrella de mar, que fue nuestro tercer disco y nos cambió la vida a muchos niveles, no compré un equipo de música realmente bueno. Entonces, empecé a escuchar matices nuevos.

Personalmente, reconecté con Amaral con el disco Hacia lo salvaje (2011). ¿Desde dentro se vivió como el renacer artístico de la banda?

No. Ese disco vino después de Gato negro, dragón rojo, que era más introspectivo. Era un disco doble en el que había muchas canciones que no tenían ninguna vocación de single. Fue un momento de pérdidas personales en el grupo. Se nos fue la madre de Eva y tuvimos que parar la gira. Fue una época en la que nos replanteamos cosas. Para mí, Gato negro, dragón rojo es un disco que irá creciendo con el paso del tiempo. Después vino Hacia lo salvaje, con canciones que tenían un corte más clásico. De hecho, si tú escuchas Pájaros en la cabeza, que nos puso completamente en el mainstream, no creo que haya tanta diferencia. Estoy orgulloso de esas canciones. No cambiaría muchas canciones de nuestra discografía, aunque hay algunas que sí.

¿Cuáles?

La guitarra de Tarde de domingo rara, de Gato negro, dragón rojo, la cambiaría de arriba abajo. En otras canciones también modificaría algunas cosas, haría guitarras un poco menos densas… Aunque igual es mejor no poder viajar al pasado y dejar las cosas tal y como están.

“ ”

¿Tener muchos hits te arregla la vida, pero también puede mercantilizar tu arte?

¿Qué es un hit? Yo diferenciaría entre dos tipos de hits: los de impacto inmediato y las canciones que se han quedado independientemente de lo que pasó con ellas cuando fueran editadas. Por ejemplo, Cómo hablar, de nuestro segundo disco, es una canción que ahora la canta todo el mundo cuando la tocamos y de la que se han hecho versiones; pero en su momento no fue, ni muchísimo menos, un hit. Si el día de mañana Eva se dedica a la escultura y yo a hacer discos instrumentales para mis amigos, probablemente habrá muchas canciones de Amaral que seguirán sonando y serán versionadas por otras bandas. Tener este tipo de canciones no es que te arreglen la vida, es que son un regalo caído del cielo de la música y un misterio. No creo que canciones como Como hablar, El universo sobre mí, Hacia lo salvaje o algunas otras más recientes que llevan el camino de quedarse den pie a mercantilizarse. Entre otras cosas, porque ya no tengo claro qué hay que mercantilizar. El mundo de la música, con la revolución digital, ha cambiado drásticamente. 

Sesiones de aquí te pillo, aquí te mato

En verano , sorprendieron a sus fans con una serie de vídeos caseros grabados en acústico que iban subiendo a sus redes sociales. Estos cuatro fragmentos, englobados bajo el título de Verano sessions y que llevan el significativo hashtag de #cantadoytocadosinIA, captan al dúo en toda su esencia, prácticamente a pelo. Amaral interpretan en distintos escenarios (en un jardín, en una chalupa, al lado de una piscina abandonada, en el coche) canciones como La suerte, Viernes santo, Tal y como soy y la más reciente de todas ellas, No quiero más canciones tristes, perteneciente a la banda sonora de la serie Se tiene que morir mucha gente de Victoria Martín. Con cientos de miles de reproducciones, estas efectivas píldoras han revolucionado su cuenta de Instagram. El grupo despedirá 2026 con sus dos únicos conciertos del año en Barcelona (Palau Sant Jordi, 18 de diciembre) y Madrid (Movistar Arena, 28 de diciembre), respectivamente.

¿Son los últimos de una estirpe en extinción?

No lo sé. Está claro que nos tocó vivir un periodo de transformaciones gigantes que todavía lo estamos viviendo. Sí sabíamos, sobre todo Eva, que el mundo que pisábamos estaba cambiando. No solo el de la música. Por ejemplo, me parece un milagro que el universo editorial se haya librado del gran tsunami digital.

Del bar Bukowski del barrio de Egia en Donostia guarda buenos momentos musicales.

Lo asocio a algunos bares de Zaragoza en los que crecimos, donde ibas con tus amigos a tomar algo y de vez en cuando te acercabas a la barra a preguntar qué es lo que estaba sonando. Eso me pasó la última vez que fui al Bukowski con un disco que había grabado Delorean con canciones de Mikel Laboa.

2026-10-11T06:02:49+02:00
En directo
Onda Vasca En Directo