Ya se conoce la letra pequeña del acuerdo alcanzado por la dirección de Osakidetza con el Sindicato Médico de Euskadi (SME). El Boletín Oficial del País Vasco (BOPV) ha publicado este jueves el Decreto 127/2026, de 28 de julio, por el que el Gobierno vasco ratifica formalmente el histórico acuerdo alcanzado en la Mesa Sectorial de Sanidad entre el Departamento de Salud y el Sindicato Médico de Euskadi (SME). El documento, firmado por el lehendakari Imanol Pradales y del consejero Alberto Martínez, despliega un ambicioso catálogo de medidas que van desde la paulatina erradicación de las agotadoras guardias de 24 horas hasta la fijación de un tope de 30 pacientes diarios en las agendas de Atención Primaria.
Este acuerdo, el primero de los que Osakidetza pretende llevar a otros colectivos sanitarios, da respuesta a una problemática estructural que venía tensionando el sistema, la creciente dificultad para captar y fidelizar profesionales en un escenario marcado por la jubilación de promociones muy numerosas y la agresiva competencia entre servicios autonómicos por hacerse con especialistas cualificados. Una falta de efectivos que, de no atajarse, amenazaba con disparar las demoras e incrementar las listas de espera.
Adiós paulatino a las guardias de 24 horas y más descansos
El pilar sobre el que pivota la reforma en la atención hospitalaria es el fin progresivo de las maratonianas guardias de 24 horas. Para ello, el acuerdo establece la constitución inmediata de un grupo de trabajo técnico que en el plazo de seis meses deberá diseñar un cronograma a cinco años vista para transitar de manera ordenada hacia turnos de 12 horas, garantizando siempre la continuidad del servicio. De forma paralela y con aplicación inmediata, el texto consagra el derecho irrenunciable al descanso. Señala que toda guardia presencial —o localizada con activación nocturna a partir de las 22:00 horas— conllevará su correspondiente libranza obligatoria como jornada efectiva y sin posibilidad de ser reclamada como recuperable. Además, se premia la sobrecarga de trabajo reconociendo un día adicional de libranza acumulada a quienes superen las 48 guardias al año, y dos días a quienes rebasen las 60. Para favorecer la conciliación, se permite de forma voluntaria incorporarse al turno de guardia a las 15.00 horas compensando la actividad matinal no realizada en módulos vespertinos.
Firma del acuerdo entre Osakidetza y el SME
Otra de las reivindicaciones históricas atendidas por Salud es la ampliación progresiva de la exención de guardias. Si hasta la fecha el tope se fijaba en los 55 años, el nuevo marco normativo traza una senda descendente de cuatro años para situar la edad de exención voluntaria en los 50 años a finales de esta década. La rebaja comenzará en 2027 situando el límite en los 54 años, pasará a 53 años en 2028, se reducirá a 52 años en 2029 y alcanzará definitivamente los 50 años en 2030.
Tope de 30 citas diarias en Atención Primaria y autoconcertación
El acuerdo no olvida el primer nivel asistencial. Salud y el SME han pactado la puesta en marcha, antes del 31 de octubre de este año, de pilotajes con agendas autogestionadas que limitarán la consulta directa a un máximo de 30 citas diarias (150 a la semana) repartidas en 5 horas asistenciales efectivas. Un movimiento que se acompañará de un fuerte impulso tecnológico mediante la incorporación de herramientas de transcripción de voz para aliviar las cargas burocráticas del personal de medicina de familia y pediatría, además del despliegue del triaje de enfermería.
En lo relativo a la autoconcertación –la actividad realizada fuera de la jornada ordinaria para desatascar la demanda–, se homogenizan los criterios entre la red hospitalaria y la Primaria estableciendo módulos de 4 horas con una retribución de 328 euros (equivalentes a 24 pacientes por módulo en los centros de salud). La compensación por asumir pacientes de compañeros ausentes (la denominada modalidad B) se eleva a 130 euros a repartir entre los facultativos que los asuman.
Subida en la hora de guardia y en el complemento de productividad
El plano retributivo experimenta un importante ajuste al alza. El precio de la hora de guardia presencial ordinaria pasa con efecto inmediato de 31,24 euros a 38,34 euros, abonándose a 46,39 euros en festivos a partir de la cuarta guardia realizada. Estos valores irán incrementándose progresivamente en los ejercicios de 2027 y 2028.
Por su parte, el complemento de productividad fija aumentará a razón de 300 euros mensuales más para el colectivo facultativo, canalizado en dos tramos: un primer incremento de 150 euros al mes el 1 de julio de 2027 y otros 150 euros adicionales al mes a partir del 1 de julio de 2028.
Como contrapartida al esfuerzo de la administración, la Disposición Final Primera fija la obligación de que la efectividad del acuerdo permita a Osakidetza recuperar de forma paulatina en tres años los ritmos asistenciales habituales previos a las tensiones postpandemia. El objetivo es volver a encajar las demoras dentro de los estándares marcados por el Decreto 65/2006 para cirugías, consultas de especialista y pruebas complementarias. El seguimiento de estos indicadores se examinará de manera trimestral en una Comisión paritaria y sus resultados serán publicados periódicamente en el Portal de Transparencia de Osakidetza.