Economía

Los médicos que buscan blindar el control del IMQ refuerzan sus apoyos para la junta

Ademi explicó ayer en el Colegio de Médicos su propuesta para conservar el control del Igualatorio.

La junta de accionistas del próximo 30 de junio, en la que se decidirá el futuro del Igualatorio Médico Quirúrgico, calienta motores en las calderas de las dos corrientes que buscan hacerse con el timón de la compañía. La Asociación en Defensa del Modelo de Igualatorio (Ademi) asumió el jueves el control de la Asociación de Médicos, el sindicato que está en el origen de la compañía y que es el termómetro que mide las fuerzas de los socios.

El consejo directivo de la asociación tenía que renovar esta semana seis de sus 25 votos. Cada especialidad médica del IMQ tiene una silla en este órgano, que controlaba la compañía con un modelo similar al del cooperativismo hasta que en 2003, como ocurrió con la mayoría de los clubs deportivos, se vio forzada a poner en marcha una sociedad mercantil y diseñar el entramado empresarial actual.

Sin funciones ejecutivas, la Asociación de Médicos marca de facto el rumbo de la compañía. Cada especialidad –25 en total– designa a su representante a través del voto directo de los facultativos que trabajan en esa disciplina, plantean al consejo sus inquietudes, y lo lógico es pensar que la dinámica se trasladará posteriormente a la junta. Hasta ahora, la Plataforma de Accionistas del Igualatorio –el grupo de socios que impulsó la liberalización de las participaciones– o médicos en sintonía con su proyecto controlaban la Asociación con 13 consejeros frente a 12. Los médicos de Ademi o cercanos a su postura, que quieren conservar el control y evitar que Adeslas se haga con una cuota mayoritaria, suman desde el jueves 15 votos y el resto se queda con 10. Las posiciones se acercan tras la tensión y división de los últimos años.

propuesta de adeslas 

El vuelco en la representación se produce la misma semana en la que la aseguradora de Caixabank y la Mutua Madrileña ha puesto sobre la mesa su propuesta de compra de acciones. El planteamiento ha sido acogido con cierta frialdad debido a su falta de concreción –sigue sin aclararse la letra pequeña, que solo conoce un grupo reducido de accionistas– y a las dudas que genera por ello de cara al futuro.

La ventaja de Ademi en la Asociación puede incluso ampliarse, ya que de las seis especialidades que renovaban su vocal esta semana dos aplazaron las elecciones por falta de quórum y han convocado una nueva votación el próximo 10 de junio. Si se mantiene la dinámica en esos dos colectivos –Anestesia y Neurología/Psiquiatría– el vuelco sería todavía más profundo.

A la espera de esa segunda ronda en la renovación de la Asociación de Médicos, hay movimientos tectónicos, poco visibles, que apuntan a un cambio de tendencia en IMQ y a una sintonía más amplia. Uno de ellos es el relevo de Juan Goiria al frente de los Médicos de Atención Primaria –medicina general y enfermería–. Se trata de una especialidad que SegurCaixa Adeslas no tiene en las compañías sanitarias que controla y por ese motivo está en tela de juicio, aunque la aseguradora sostiene que mantendrá esa actividad si entra en el accionariado de la Sociedad de Médicos.

Además, se da la circunstancia de que Goiria, que es miembro a su vez del consejo del Igualatorio, se ha erigido las últimas semanas activamente como defensor de la venta a Adeslas. Esa posición posiblemente le ha pasado factura en las elecciones de su colectivo, aun siendo una de las figuras más conocidas de la compañía, poco después de que la aseguradora anunciara, a grandes rasgos eso sí, su propuesta.

Le sustituirá al frente de medicina general Jon Letamendi, una "persona de consenso" –aseguran fuentes del colectivo de médicos–, que duplicó con 44 votos el respaldo que logró Juan Goiria. Este relevo y el nuevo reparto de fuerzas en la Asociación de Médicos tiene un gran valor en el tablero en el que se juega la partida. Goiria, como presidente de la Asociación, lideró hace unas semanas un asalto al control del Montepío, el fondo de pensiones del Igualatorio, con la aprobación del cese de su actual presidente, Txema Castaños.

Esa decisión quedo pendiente de la celebración de la junta del Montepío –no se ha fijado fecha todavía– y Castaños conserva su cargo en funciones. De modo que sigue teniendo en sus manos la opción de oro que puede vetar la entrada de Adeslas en el Igualatorio y el golpe de mano de Goiria, con el apoyo del consejo, puede acabar siendo poco más que una anécdota por el nuevo equilibrio de fuerzas. La Asociación de Médicos escogerá el próximo 11 de junio a su nuevo presidente, después de que se renueve la representación de las dos especialidades pendientes de hacerlo, y entonces se visualizará con más nitidez el reparto de fuerzas.

El escenario está abierto, pero la cercanía de la fecha de la junta –convocada por el consejo el último día permitido por ley, 30 de junio, justo antes de que acabe el primer semestre– obligará a todas las partes a moverse las próximas semanas.

Ademi, que previsiblemente ha ganado peso respecto a la anterior junta, octubre, donde concentró el 42% de los votos, no quiere hablar de enfrentamientos o batallas por el control de la compañía. Sostiene que las posturas de los médicos están más cerca de lo que parece puertas afuera. Mientras, el apoyo de la PAI parece perder fuerza y se empieza a hablar de división en el colectivo que abrió el debate sobre la venta de acciones a terceros.

30/05/2021