Vida y estilo

Lo que deberías llevar siempre a la playa o piscina si vas con niños

Una buena planificación permite pasar la jornada fuera de casa con tranquilidad, teniendo a mano todo lo necesario para protegerles del sol, mantenerles hidratados y hacer frente a los pequeños imprevistos que puedan surgir
Madre e hijo se dan un baño en la piscina.
Madre e hijo se dan un baño en la piscina. / Magnific

Actualizado hace 2 horas

Preparar la bolsa para pasar el día fuera de casa con niños puede convertirse en todo un reto. Entre la crema solar, la ropa de recambio, la comida, los juguetes y todo lo necesario después del baño, es fácil acabar cargando con demasiadas cosas o, precisamente, olvidarse de alguna importante. Sin embargo, hay una serie de imprescindibles para la playa o la piscina que conviene tener siempre a mano.

Protección frente al sol

La protección solar es uno de los elementos que no puede faltar. Conviene llevar un fotoprotector de amplio espectro y factor de protección alto, preferiblemente SPF 50+, adecuado para la edad del niño. La crema debe aplicarse antes de salir de casa y reaplicarse después del baño, de secarse con la toalla o cuando haya pasado el tiempo recomendado por el fabricante.

Pero la protección no debería depender únicamente de la crema. Una gorra o sombrero, ropa ligera que cubra parte del cuerpo y, cuando sea posible, una zona de sombra ayudan a reducir la exposición directa al sol. En los bebés y niños pequeños es especialmente importante evitar las horas centrales del día y buscar espacios protegidos.

Las gafas de sol homologadas también pueden formar parte del equipaje, siempre que estén adaptadas al tamaño del niño y ofrezcan protección frente a la radiación ultravioleta.

Madre aplica protector solar a su hijo en la playa.

Madre aplica protector solar a su hijo en la playa. Magnific

Agua para mantenerles hidratados

El calor y la actividad física hacen que sea especialmente importante ofrecer líquidos con frecuencia. Por eso, una botella de agua debería ocupar un lugar fijo en la bolsa. No es conveniente esperar a que el niño manifieste sed para ofrecerle algo de beber.

Si se va a pasar varias horas fuera de casa, también puede ser útil llevar algún alimento sencillo que pueda conservarse correctamente y que sea adecuado para su edad. En los niños pequeños, además, conviene tener en cuenta las recomendaciones de conservación de los alimentos para evitar que el calor favorezca su deterioro.

Ropa y pañales de recambio

Un baño puede terminar con más agua de la prevista, una caída en la arena o una comida especialmente accidentada. Llevar al menos una muda completa de ropa puede ahorrar más de un disgusto.

En el caso de los bebés, la bolsa debería incluir también suficientes pañales y toallitas. Si van a bañarse, los pañales de agua son una opción específica para el baño, pero no sustituyen a los pañales habituales una vez fuera del agua.

También puede resultar práctico llevar una bolsa impermeable para guardar los bañadores y la ropa mojada sin que el resto del contenido de la bolsa termine empapado.

Bebé en la playa con un bañador rosa de flores y una gorrita para protegerse del sol.

Bebé en la playa con un bañador rosa de flores y una gorrita para protegerse del sol. Magnific

Toalla, sombra y algo para sentarse

Además de la toalla, puede ser útil llevar una esterilla o una superficie limpia sobre la que sentarse, especialmente cuando se va a pasar tiempo en la arena. Si el lugar no dispone de zonas de sombra, una sombrilla o elemento similar puede ayudar a crear un espacio protegido.

En cualquier caso, la sombra no sustituye al resto de medidas de protección frente al sol y tampoco debe utilizarse como garantía para permanecer durante horas expuestos al calor.

Un pequeño botiquín

No hace falta llevar una farmacia entera, pero sí puede ser práctico contar con un pequeño botiquín para resolver accidentes leves. Tiritas, gasas y algún material básico de limpieza de pequeñas heridas pueden resultar útiles ante un rasguño o una rozadura.

También conviene recordar que un accidente en el agua requiere una atención inmediata y que ningún flotador, manguito o dispositivo sustituye la supervisión constante de un adulto. Los niños pequeños deben permanecer siempre bajo vigilancia cuando están cerca o dentro del agua.

¿Y los juguetes?

Unos pocos juguetes pueden hacer que el día resulte más entretenido, pero no es necesario llenar la bolsa. Cubos, palas, moldes o juguetes sencillos para el agua suelen ser suficientes para que los niños se diviertan.

En la piscina, además, conviene comprobar las normas del recinto antes de llevar juguetes o accesorios, ya que algunos centros restringen su utilización.

Cubo y juguetes de niños en la playa.

Cubo y juguetes de niños en la playa. Magnific

Una bolsa preparada para los imprevistos

Más allá de los juguetes y accesorios, la bolsa ideal para un día de playa o piscina debería cubrir cuatro necesidades básicas: proteger del sol, mantener al niño hidratado, disponer de ropa y pañales de recambio y poder solucionar pequeños imprevistos.

Prepararla con antelación permite evitar olvidos, pero también ayuda a no cargar con objetos innecesarios. Y, sobre todo, ningún accesorio debe hacer olvidar lo más importante durante el baño: la supervisión de un adulto debe ser constante, especialmente en bebés y niños pequeños.

2026-08-15T16:58:06+02:00
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