Actualizado hace 1 hora
Las tendencias en decoración evolucionan igual que la moda. Lo que hace unos años era sinónimo de modernidad puede acabar resultando repetitivo, mientras que nuevos estilos y materiales ganan protagonismo. Según el informe Pinterest Predicts 2025, elaborado a partir de las búsquedas realizadas por los usuarios de la plataforma, crece el interés por interiores más personales, cálidos y con carácter, alejándose de espacios excesivamente neutros y uniformes.
Aunque cada hogar debe reflejar el gusto de quienes viven en él, los interioristas coinciden en que algunas tendencias empiezan a perder fuerza y dejan paso a ambientes más acogedores, funcionales y llenos de personalidad.
Adiós a los espacios completamente blancos
Durante años, las paredes blancas, los muebles lacados y los ambientes minimalistas dominaron la decoración. Sin embargo, esta estética comienza a ceder terreno frente a interiores más cálidos.
Los tonos tierra, los beige, los verdes suaves o los colores inspirados en la naturaleza están sustituyendo al blanco absoluto, ya que aportan sensación de confort sin renunciar a la luminosidad. También cobran protagonismo los papeles pintados con personalidad, ya sea con motivos botánicos, geométricos o acabados texturizados, que aportan carácter y convierten una pared en el centro de atención de la estancia. La tendencia actual busca hogares más acogedores, expresivos y menos impersonales.
Dormitorio con papel pintado con hojas en tonos verdes.
Menos muebles de catálogo, más piezas con personalidad
Otra tendencia que pierde protagonismo es la de los interiores en los que todo parece recién salido de un mismo catálogo. Los expertos apuestan ahora por mezclar estilos, materiales y épocas para conseguir espacios con más identidad.
Los muebles recuperados, las piezas artesanales, los objetos heredados o la decoración hecha a mano ganan presencia porque aportan un carácter único y ayudan a crear ambientes menos uniformes.
También se aprecia un mayor interés por materiales naturales como la madera maciza, el lino, el ratán o la piedra, que transmiten calidez y conectan con una decoración más atemporal.
Aparador de madera.
El minimalismo extremo deja paso a hogares más vividos
El famoso "menos es más" sigue teniendo seguidores, pero el minimalismo extremo empieza a perder fuerza. Los espacios completamente despejados, con muy pocos objetos decorativos, dejan paso a hogares que reflejan mejor la personalidad de quienes los habitan.
Eso no significa llenar la casa de adornos, sino seleccionar libros, cuadros, plantas, cerámicas o textiles que aporten textura y hagan el ambiente más acogedor. Las tiendas de decoración ya han incorporado estas tendencias a sus catálogos, con muebles y complementos que reflejan esta nueva forma de entender el hogar. Un ejemplo es esta propuesta de Maisons du Monde, que apuesta por espacios cálidos, materiales naturales y piezas con personalidad.
La funcionalidad también gana peso. En lugar de decorar solo pensando en la estética, cada vez se valoran más los muebles versátiles, las soluciones de almacenaje bien integradas y las estancias adaptadas al día a día.
En paralelo, la sostenibilidad continúa consolidándose como uno de los grandes criterios de compra. Frente a la decoración rápida y las tendencias efímeras, muchas personas optan por invertir en piezas duraderas, reutilizar muebles antiguos o restaurar objetos antes que sustituirlos.
Más que seguir una moda concreta, la decoración actual apuesta por crear hogares cómodos, funcionales y personales. Las tendencias cambian, pero la búsqueda de espacios que transmitan bienestar parece haberse convertido en el verdadero protagonista de los interiores.