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Ubicado en el corazón del valle del Asón, el municipio cántabro de Ramales de la Victoria es considerado la auténtica capital de la espeleología y del arte rupestre en el norte de la península. Sus imponentes macizos calizos, modificados por la erosión del agua a lo largo de milenios, albergan una de las concentraciones de cavidades prehistóricas más importantes del mundo. La denominada Ruta de las Cuevas, identificada oficialmente como el sendero PR-S 22, es un itinerario circular idóneo para descubrir a pie este patrimonio geológico y arqueológico en una ruta que une aventura al aire libre con un viaje al pasado prehistórico.
En lo que respecta a sus características, se trata de una caminata de dificultad media-baja que tiene una distancia total de 8,5 kilómetros y acumula un desnivel positivo de 350 metros. El recorrido completo suele completarse en unas 3 horas, sin contar el tiempo necesario para realizar las visitas al interior de las cavidades, y discurre por terrenos que van desde tramos urbanos y caminos de piedra hasta senderos de montaña sobre piedra irregular.
Ficha técnica del recorrido
- Tipo de ruta: Circular.
- Distancia total: 8,5 kilómetros aproximadamente.
- Desnivel acumulado: 350 metros de desnivel positivo.
- Duración estimada: 3 horas (sin contar el tiempo de visita al interior de las cuevas).
- Dificultad: Media-baja (firme irregular en tramos de caliza y pendiente continuada en la subida a Covalanas).
El itinerario paso a paso
El camino da comienzo en la propia plaza principal del casco urbano de Ramales de la Victoria. Tras dejar atrás las últimas calles del pueblo, los primeros pasos dirigen al senderista hacia la monumental boca de la Cueva de Cullalvera, situada a los pies del pico del Pando. Esta cavidad impresiona por las gigantescas dimensiones de su entrada, que aparece envuelta en un frondoso bosque de fresnos, robles y encinas. Cullalvera forma parte de un gran sistema hidrogeológico subterráneo de varios kilómetros que recopila las aguas de la montaña y que, en épocas de intensas lluvias o deshielo, las expulsa con fuerza hacia el exterior.
Desde el entorno que rodea a Cullalvera, la ruta comienza a ganar altura por la ladera del monte. El camino aprovecha el trazado de una antigua calzada empedrada y conforme ganamos altitud y superamos los tramos de mayor pendiente, los claros del bosque regalan panorámicas espectaculares del casco urbano de Ramales y del punto exacto donde se juntan los ríos Asón y Gándara.
El punto álgido del recorrido coincide con la llegada al impresionante paredón calizo donde se abren las cavidades de Covalanas y La Haza. La cueva de Covalanas, conocida popularmente entre los expertos como la cueva de las ciervas rojas, está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y destaca por albergar unas pinturas rupestres elaboradas mediante la técnica del punteado digital en pigmento rojo, con figuras de animales y trazos abstractos de más de veinte mil años de antigüedad. A escasos metros en la misma pared está la Cueva de La Haza, que guarda un conjunto de representaciones paleolíticas dibujadas con trazo continuo.
Covalanas
Tras pasar por estas cuevas, el sendero inicia un descenso atravesando un terreno compuesto por bloques de piedra. La ruta pasa de vuelta hacia el fondo del valle hasta alcanzar el barrio de Vegacorredor. Desde este punto, un paseo llano por prados nos permite regresar cómodamente y sin esfuerzo al centro urbano de Ramales para dar por concluido el camino circular.
Pueblos y lugares cercanos
Para completar la jornada tras la caminata, la comarca ofrece un montón de rincones naturales y culturales de mucho valor situados a muy pocos minutos en coche desde Ramales. El reclamo más espectacular es el nacimiento del río Asón, ubicado a menos de quince kilómetros. Allí, la carretera de montaña discurre hasta llegar a un sobrecogedor lugar de origen glaciar donde el río brota directamente del interior de la roca caliza. desde el mirador de la Cuesta del Asón se puede contemplar la impresionante cascada, un salto de agua con más de cincuenta metros de caída libre que resulta especialmente impactante en época de deshielo o tras fuertes lluvias.