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Perder una parte de la memoria puede parecer una de las experiencias más aterradoras posibles, pero para los protagonistas de la serie Doc, que acaba de estrenar su tercera temporada, interpretar a personajes enfrentados al olvido les ha obligado también a preguntarse si, en determinadas circunstancias, no puede existir algo parecido a una segunda oportunidad.
Molly Parker (Deadwood), la doctora Amy Larsen en la serie, una brillante médica que tras un accidente pierde los recuerdos de ocho años de su vida, reconoce que su primera reacción ante esa posibilidad fue inequívoca. “Una de las cosas que he aprendido haciendo esta serie es que está Amy antes del accidente y Amy después del accidente”, explica. La diferencia es que la nueva Amy no está condicionada de la misma manera por algunos de los traumas que marcaron profundamente a la mujer que era antes del accidente. “El trauma cambia el cerebro. Cambia a las personas”, señala.
Para Parker, esa desconexión permite que su personaje sea ahora “más generosa, más empática, más abierta y más vulnerable”. Aunque la actriz asegura que personalmente no desearía borrar nada de su vida, reconoce que ha terminado viendo una contrapartida en la situación de Amy. “Su pérdida de memoria, con todo el dolor que implica, le ofrece una especie de libertad. Es fascinante”, apunta.
La actriz canadiense explica que en la tercera temporada estrenada el pasado mes, su personaje ha aceptado finalmente que no puede reconstruir la vida que perdió y ha decidido dejar de perseguir todos sus recuerdos. “Ya no va a mirar atrás. No está intentando recuperar su pasado. No está intentando acceder a cada recuerdo. Simplemente está intentando estar presente y avanzar”, afirma.
El olvido y otros temas
Por su parte, Blair Underwood (La ley de Los Ángeles), que se ha incorporado a Doc como el cirujano Ben Grant, parte de una posición igualmente negativa por una experiencia personal: su padre, de 94 años, padece alzhéimer. “La idea de perder la memoria es casi aterradora, especialmente viéndolo de cerca con mi padre”, afirma, aunque también admite que “puede ofrecer a alguien un nuevo comienzo”.
También Gina Walker, interpretada por Amirah Vann (Cómo defender a un asesino), afronta una reevaluación de su propia vida, aunque en su caso no esté provocada por la pérdida de memoria. Para la actriz, uno de los atractivos de Doc es precisamente que utiliza el entorno hospitalario para explorar decisiones que van mucho más allá de la medicina. “Me encanta que profundice en muchos de los problemas a los que se enfrentan las mujeres. Estamos tratando cuestiones como cómo equilibrar el trabajo y ser una profesional con la idea de querer afrontar también la maternidad. Lo hago todos los días y es tremendamente difícil, así que me encanta hacer eso para la televisión”.
Vann considera además que los recuerdos compartidos permiten a la serie explicar cómo se construyen sus personajes. Los saltos al pasado de Gina y Amy, amigas desde mucho antes del accidente, sirven para mostrar “de dónde vienen estas mujeres, todo el recorrido que las ha llevado hasta donde están ahora y cuántas veces se han reinventado”.
Jon-Michael Ecker (Chicago Fire), que interpreta al doctor Jake Heller, explica que en la tercera temporada Amy empieza a apartar a su personaje, que se plantea qué futuro quiere para sí mismo, al interponerse el nuevo cirujano interpretado por Underwood. “Ben es otro interesante regreso del pasado de Amy, que se va a interponer en su recuperación, además de en su vida amorosa”