Sociedad

Investigan el impacto que tiene aprender euskera en la estructura cerebral

Imagen de una clase de un euskaltegi de AEK.

El Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL) de Donostia ha puesto en marcha un nuevo estudio para analizar el impacto que tiene la adquisición del euskera como segunda lengua en la estructura y la funcionalidad cerebral.

El proyecto intentará extraer conclusiones aplicables a otros ámbitos científicos no vinculados al lenguaje, como la identificación de biomarcadores que permitan predecir la evolución de una persona frente a lesiones cerebrales, ha informado el BCBL en un comunicado.

El estudio, que cuenta con la colaboración de Alfabetatze Euskalduntze Koordinakundea (AEK), está abierto a la participación de cualquier persona que estudie nivel A2 de euskera, tenga entre 18 y 50 años y asuma el compromiso de asistir al menos al 80 % de las clases.

Los voluntarios serán sometidos a diversas pruebas en las que se explorarán varias funciones cognitivas como la memoria o la atención mediante herramientas como la resonancia magnética, la magnetoencefalografía y las técnicas conductuales.

Estas pruebas serán llevadas a cabo al inicio del curso lectivo y cuando este haya finalizado con el objetivo de medir los cambios que se hayan producido durante esos meses por el efecto del aprendizaje lingüístico.

"En la actualidad ya sabemos que el aprendizaje de una segunda lengua provoca cambios en el cerebro debido a la neuroplascticidad cerebral, que es la capacidad del cerebro de adaptarse a las transformaciones ambientales y modificar su estructura y funcionalidad", explica la investigadora Ikerbasque del BCBL Ileana Quiñones.

Precisa que "la peculiaridad de esta investigación es que, por primera vez, se estudiará a una persona en un periodo de tiempo prolongado para medir la evolución que se produce en un mismo individuo como consecuencia del aprendizaje".

Una de las claves de este estudio es que no se limita al ámbito lingüístico sino que intentará identificar marcadores que permitan predecir cómo va a ser la evolución que se va a producir en el cerebro e intentar extrapolar ese conocimiento a otros campos como el de las lesiones neurológicas.

La adaptación del cerebro a los cambios se da tanto por factores ambientales, como es el caso del aprendizaje de una lengua, como por procesos patológicos como una enfermedad neurodegenerativa o una lesión.

Del mismo modo que no todas las personas aprenden lenguas con la misma facilidad, no todas las personas evolucionan de la misma forma ante una dolencia.

"En este estudio queremos investigar si los cambios que se producen en el cerebro durante el aprendizaje lingüístico pueden generar un conocimiento aplicable a otros escenarios como el de las lesiones", concluye Quiñones.

29/10/2021