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Formación dual universitaria: así es la educación que conecta a los estudiantes con las empresas durante la carrera

Los enseñanza dual, un modelo aún incipiente que combina las clases en el aula, la experiencia en empresas y el acceso al empleo cualificado, gana terreno en universidades de Euskadi y Nafarroa
Sofía Zaballa compagina sus estudios de ADE en Mondragon Unibertsitatea con su trabajo en Lurpelan, dentro de su formación dual.
Sofía Zaballa compagina sus estudios de ADE en Mondragon Unibertsitatea con su trabajo en Lurpelan, dentro de su formación dual. / S.Z.

Actualizado hace 2 minutos

Peio Fontal estudia cuarto de Administración y Dirección de Empresas (ADE) en Mondragon Unibertsitatea y compagina las clases con su trabajo en Agaleus, grupo especializado en servicios medioambientales. Tiene 22 años, es de Barakaldo y forma parte del Departamento de Personal de la compañía, donde participa en procesos de selección, gestiona el portal del empleado y colabora en distintos estudios y actividades con otras empresas.

Este joven es una de las cerca de 10.000 personas que cursan estudios o materias en modalidad dual en Euskadi, un modelo pionero que combina la formación universitaria con una experiencia profesional en una empresa. No se trata de unas prácticas convencionales, sino de un modelo en el que universidad, empresa y estudiante comparten la responsabilidad de un aprendizaje que se desarrolla entre el aula y el entorno laboral.

El objetivo es que los estudiantes terminen sus estudios con conocimientos aplicados, experiencia real y una preparación más ajustada a las exigencias de su profesión.

Aprender una profesión mientras se estudia

Para Peio, esa posibilidad es precisamente uno de los motivos que le llevó a elegir Mondragon Unibertsitatea. Después del bachillerato dudaba entre ADE y una ingeniería, pero tenía claro que quería tener cuanto antes su primer contacto con el ámbito laboral. “Quería entrar cuanto antes en una empresa para entender cómo funciona por dentro”, explica.

Quería comenzar con la formación dual desde primero. Inicialmente estaba previsto que se incorporara a una empresa en tercero, pero durante los primeros meses de la carrera surgió la posibilidad de adelantar su entrada y no dudó. Desde entonces, universidad y empresa forman parte de su rutina.

Lo que ha encontrado en Agaleus va más allá de una primera aproximación al mundo laboral. Tiene tareas propias y participa en procesos reales, una experiencia que le permite poner a prueba lo aprendido en clase y adquirir conocimientos que difícilmente se pueden obtener únicamente a través de la teoría.

“En clase te pueden explicar cómo funciona una empresa, e incluso quienes empiezan en tercero tienen una asignatura específica sobre ello. Pero una cosa es lo que te expliquen en clase y otra vivirlo en primera persona: tener una conversación con tu jefe, aprender a gestionar todas las tareas y organizar tu tiempo. Eso no te lo da la teoría, te lo da la práctica. Es lo que yo más valoro y creo que es donde más se aprende”, señala.

Peio Fontal estudia 4º curso del Grado dual en Administración y Dirección de Empresas en Mondragon Unibertsitatea, y trabaja en Agaleus.

Peio Fontal estudia 4º curso del Grado dual en Administración y Dirección de Empresas en Mondragon Unibertsitatea, y trabaja en Agaleus. P. F.

También está aprendiendo cuestiones menos visibles, pero esenciales para desenvolverse en un trabajo: cómo relacionarse con un superior, organizar una carga de tareas, trabajar con compañeros o responder ante la presión. Compaginar los estudios universitarios con el trabajo no siempre resulta sencillo. “Al principio cuesta más y te genera un poquito de frustración, y piensas ‘a ver si voy a ser capaz de hacerlo...’”, reconoce. El acompañamiento de la universidad y de los tutores de la empresa le ayudó a superar esa primera etapa.

Peio valora, además, tener margen para equivocarse. “Es importante también sentirse arropado por la empresa y que te den esas oportunidades”, explica. Para él, asumir responsabilidades y aprender también de los errores forma parte de una formación que no se limita al aula.

La formación dual universitaria gana terreno en Euskadi

La formación dual universitaria combina el aprendizaje académico con una estancia formativa en una empresa o entidad externa. Para los estudiantes, supone trasladar parte de lo aprendido en las aulas a un entorno profesional real: en los grados, la formación práctica desarrollada en colaboración con estas entidades representa entre el 25% y el 50% de los créditos, mientras que en los másteres alcanza el 40%.

El modelo se ha extendido en los últimos años. Euskadi cuenta con 36 grados y 21 másteres universitarios duales. En el conjunto del Estado, en 2025 había 90 grados y 66 másteres duales, un total de 156 titulaciones, un 27% más que el año anterior. La mitad de las universidades españolas ofrecía ya al menos una titulación dual.

“ Entrar a trabajar en una empresa tan pronto es una ventaja que te diferencia del resto ”

Peio Fontal - Estudiante de ADE y trabajador en Agaleus

Mondragon Unibertsitatea, referente de la formación dual

Mondragon Unibertsitatea es una de las instituciones que ha apostado de manera decidida por este modelo. En el curso 2026-2027 cuenta con 21 titulaciones oficiales de grado y el 60% puede cursarse en modalidad dual. Alrededor del 30% de su alumnado sigue este itinerario, respaldado por una red de más de 900 empresas e instituciones colaboradoras.

El modelo también está presente en la EHU y la Universidad de Deusto, que incorporan opciones de formación dual en parte de su oferta, mientras que la Universidad Pública de Navarra dispone de titulaciones vinculadas a ámbitos como la industria, la agroalimentación, la informática, las telecomunicaciones o la ciencia de datos.

La expansión de estas propuestas refleja el creciente interés de las universidades por acercar la formación académica a las necesidades de las empresas y facilitar que los estudiantes acumulen experiencia profesional antes de terminar sus estudios.

Sofía Zaballa, en Luperlan, la empresa donde realiza parte de su formación dual en ADE

Sofía Zaballa, en Luperlan, la empresa donde realiza parte de su formación dual en ADE S. F.

Del aula a la empresa: así viven los estudiantes la formación dual

Las cifras tienen su reflejo en historias como la de Sofía Zaballa. Tiene 20 años, es de Santurtzi y estudia tercero de ADE en Mondragon Unibertsitatea. Compagina las clases con su formación en Lurpelan, una compañía especializada en infraestructuras subterráneas.

Cuando buscaba universidad descubrió la formación dual y una posibilidad que desconocía hasta entonces: combinar la carrera con una experiencia profesional en una empresa. La propuesta le convenció y hoy divide su tiempo entre las aulas y Lurpelan.

“Yo no había visto nunca que se pudiese hacer formación dual desde el primer curso, en una carrera, y entonces me pareció muy atractivo y por eso quise hacerlo ahí, en Mondragon Unibertsitatea, con el modelo dual”, cuenta.

La semana la tiene bien cargada. Tres días acude a clase y otros tres trabaja en la empresa. Hay una jornada especialmente exigente, en la que trabaja por la mañana y después acude a clase. “Ese es el día más duro, porque al final acabo el día bastante cansada. Requiere un esfuerzo extra, pero no excesivo para mí”, reconoce. Aun así, considera que el sacrificio merece la pena.

En Lurpelan cuenta con un mentor que le asigna tareas y acompaña en su aprendizaje. Su función no consiste solo en explicarle cómo realizar un trabajo, sino también por qué se hace de una determinada manera. Así, cuando Sofía desarrolla una tarea relacionada con la contabilidad, por ejemplo, entiende también el sentido del proceso. “He tenido mucha suerte con el mentor que me asignaron. Está muy implicado en que yo aprenda. No se queda en los conceptos básicos y eso se lo agradezco mucho”, afirma.

“ Recomiendo al 100% la formación dual ya que aplicas lo aprendido en clase en un entorno real ”

Sofía Zaballa - Estudiante y trabajadora en Lurpelan

Más autonomía y responsabilidad desde el primer curso

La diferencia respecto a sus primeros meses es evidente. Cuando comenzó en primero, muchas de las tareas y procesos todavía le resultaban difíciles de entender. Ahora reconoce la relación entre unos procesos y otros, tiene responsabilidades propias y trabaja con mayor autonomía. “Ya tengo mis tareas y puedo ir un poco más a mi aire. Gozo de mayor independencia que cuando empecé y eso creo que también demuestra que tienen confianza en mí”, explica.

Para Sofía, esa evolución demuestra que la formación dual no consiste simplemente en trasladar una parte de las horas de la universidad a una empresa. Ambas experiencias se necesitan. “Si lo que aprendo en clase, muchas de las cosas que me comentarían aquí, pues no sabría ni identificarlas ni el porqué. Y al final, si no sabes el porqué de algo, tampoco sabes muy bien cómo desarrollarlo y hacerlo bien. Yo creo que las dos son igual de importantes”, sostiene.

La experiencia también le está ayudando a descubrir qué quiere hacer en el futuro. Eligió ADE porque le interesaban la economía y las matemáticas y porque es una carrera que abre caminos hacia ámbitos diferentes, como el marketing, las finanzas o la gestión de personas. “No sé muy bien qué me deparará el futuro, pero sí que está entre mis opciones quedarme aquí a trabajar, en la empresa en la que estoy”, explica.

La experiencia laboral ayuda a decidir el futuro profesional

Sofía recomienda apostar por esta modalidad porque permite acercarse desde el primer momento al mundo laboral: “Recomiendo al 100% la formación dual porque aplicas lo aprendido en un entorno real. En clase puedes estudiar casos de empresas, pero hasta que no entras en una, no terminas de captarlo del todo.”

Peio tampoco ha decidido todavía cuál será su destino: “Me encantaría poder seguir en Agaleus, tanto por la empresa, por lo que representa, y por la gente que la compone. Sería todo un lujo que me dieran la oportunidad de seguir aquí”.

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Sin embargo, este joven de Barakaldo quiere conocer otros departamentos, como marketing, finanzas o desarrollo de negocio, para ampliar su visión de la empresa y crecer tanto en el ámbito personal como profesional. “Lo que quiero ahora mismo es aprender”, resume.

Una experiencia que, a su juicio, convierte la formación dual en una oportunidad que merece la pena aprovechar: “Pocos estudios ofrecen tanto tiempo de práctica tan pronto. Creo que es una ventaja que te diferencia del resto y que te ayuda a conocer la vida real de una empresa”.

2026-10-12T07:19:39+02:00
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