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El Ayuntamiento de Durango ha hecho balance del Programa de Acompañamiento y Apoyo a Personas en Situación de Soledad No Deseada, una iniciativa cofinanciada por Lanbide-Servicio Vasco de Empleo que ha permitido atender a 24 personas mediante 239 acompañamientos personalizados y reforzar sus redes de apoyo para combatir el aislamiento social.
El programa nació con el objetivo de mejorar el bienestar, la autonomía y la participación comunitaria de personas que atraviesan situaciones de soledad no deseada, una realidad que, según subraya el Consistorio, puede afectar a personas de cualquier edad y por motivos muy diversos. Para ello, se diseñó una metodología basada en una atención individualizada, adaptando cada intervención a las necesidades, intereses y ritmo de cada participante.
Tras una primera fase de acogida y valoración, se elaboraba un plan personalizado para cada usuario. A lo largo del proyecto se llevaron a cabo actuaciones de apoyo emocional, 66 paseos, 56 acompañamientos domiciliarios, acompañamientos a centros sanitarios, ayuda en gestiones y documentación, seguimiento telefónico y participación en actividades comunitarias. Además, el proceso concluía con una fase de cierre orientada a reforzar la autonomía personal y favorecer que las personas mantuvieran su participación social.
En total, el programa atendió a 24 personas —19 mujeres y cinco hombres—, con perfiles muy diversos, desde menores de 40 años hasta mayores de 80. A lo largo de la iniciativa se realizaron 239 acompañamientos, con una media de 47,8 intervenciones mensuales y sesiones de aproximadamente 90 minutos. Asimismo, se efectuaron 22 derivaciones a recursos comunitarios para garantizar la continuidad de los apoyos.
El acceso al programa se produjo tanto por iniciativa de las propias personas participantes como mediante derivaciones realizadas por profesionales sanitarios y otros recursos comunitarios. La experiencia permitió constatar que muchas de las situaciones de soledad estaban relacionadas con la ausencia de redes de apoyo, procesos de duelo, problemas de salud o movilidad, dificultades de integración social o la necesidad de acompañamiento para acceder a recursos y realizar trámites.
La iniciativa se puso en marcha dentro del Plan de Empleo Local gracias a una subvención de 75.000 euros concedida por Lanbide, complementada con una aportación municipal de 3.638 euros. El proyecto permitió además la contratación de seis mujeres —una coordinadora y cinco acompañantes—, todas ellas mayores de 45 años y, en su mayoría, desempleadas de larga duración.
Un Durango más inclusivo
La concejala de Acción Social, Jesica Ruiz, ha destacado que "la soledad no deseada es una prioridad creciente y los resultados de este programa demuestran que una intervención coordinada con los recursos comunitarios tiene un impacto real en la vida de las personas. No solo hemos contribuido a reducir situaciones de aislamiento, sino también a favorecer la creación de relaciones y redes de apoyo que, en muchos casos, han continuado de forma autónoma. Desde el Consistorio vamos a seguir trabajando para reforzar la detección de estas situaciones, impulsar la participación comunitaria y consolidar un modelo de atención centrado en la persona que fomente la autonomía y contribuya a construir un Durango más inclusivo".