Esta localidad, que ejerce de capital administrativa y cultural del Valle del Baztan, ha visto multiplicada su fama mundial en los últimos años gracias a ser el escenario principal de una famosa trilogía de libros escritos por Dolores Redondo. Más allá del fenómeno literario, Elizondo tiene una identidad histórica propia fascinante y una oferta de planes a su alrededor que la convierten en la base de operaciones perfecta para explorar una zona única.
PARA NO PERDERSE
Qué ver
El Palacio Arizkunenea es un majestuoso palacio del siglo XVIII construido por un indiano enriquecido en la corte madrileña, que destaca por su fachada en forma de “U” y su imponente escudo heráldico.
La Iglesia de Santiago también es un lugar imperdible. Se trata de una colosal iglesia levantada a principios del siglo XX cuyas dos torres dominan el pueblo desde 1913.
Qué comer
El plato más tradicional es el Txuri ta beltz, un guiso típico elaborado con menudillos de cordero, aunque las verdaderas estrellas de las cartas son el chuletón de ternera de Baztan, los hongos en temporada y la cuajada casera hecha con piedra candente quemada.
Dónde caminar
La Senda de la Cascada de Xorroxin es la ruta de senderismo más famosa y bonita de la zona. Es un sendero circular de unos 7 kilómetros con pasarelas de madera que discurre hasta un salto de agua en mitad de la selva baztanesa.
Durante siglos, todos los vecinos del Valle de Baztan gozaron de una condición de hidalguía universal. Esto significa que cualquier baztanés, por humilde que fuera su oficio, era considerado noble. Esta riqueza y orgullo se tradujo en una arquitectura espectacular que hoy moldea el pueblo.
Sus calles
Pasear por Elizondo es caminar entre imponentes caserones de piedra de sillería rojiza extraída de canteras vecinas con tejados a dos aguas, grandes balconadas de madera repletas de flores y monumentales escudos de armas tallados en las fachadas de las casas.
Vista panorámica de Elizondo.
La postal más famosa del pueblo se contempla desde el Puente de Muniartea. Desde allí se ve cómo el río Baztan (que más abajo pasa a llamarse Bidasoa) recorre las casas coloniales creando un reflejo precioso. En su Ayuntamiento del siglo XVII, por ejemplo, se sigue reuniendo la Junta General del Valle, una de las instituciones democráticas tradicionales más antiguas de Europa. Elizondo es un destino que nos asegura historia, bosques e incluso misterio.