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La Policía Nacional ha desarticulado en Valencia un presunto entramado dedicado a favorecer la inmigración irregular mediante la venta de contratos de alquiler falsos a ciudadanos extranjeros. Los documentos se ofrecían por 300 euros y posteriormente eran utilizados para tramitar solicitudes de residencia. La operación se ha saldado con 45 personas detenidas en diferentes puntos del Estado. La investigación ha sido desarrollada por la Unidad contra las Redes de Inmigración y Falsedades Documentales (UCRIF) de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Valencia.
Las pesquisas comenzaron en abril de 2025, después de que la Policía Local de València detectara una serie de empadronamientos fraudulentos en un piso de la ciudad. Los investigadores localizaron posteriormente otras tres viviendas en las que el principal sospechoso y su mujer empleaban presuntamente el mismo procedimiento para obtener beneficios económicos.
Viviendas anunciadas para alquiler vacacional
La pareja alquilaba los inmuebles y firmaba los correspondientes contratos con sus propietarios. A pesar de que estos documentos prohibían expresamente el subarriendo, ambos anunciaban las habitaciones en plataformas de alquiler vacacional. Al mismo tiempo, ofrecían a extranjeros en situación irregular falsos contratos de arrendamiento de habitaciones en esas mismas viviendas a cambio de 300 euros.
Los compradores empleaban después esos documentos para realizar los trámites destinados a regularizar su situación, pese a saber presuntamente que los contratos eran irregulares y que no podían residir en esos domicilios porque las habitaciones ya estaban ocupadas por clientes captados a través de las plataformas turísticas. La UCRIF de Valencia ha practicado directamente 21 de las detenciones. El resto de los arrestos han sido efectuados por unidades policiales de distintos puntos del territorio después de que los investigadores dictaran las correspondientes requisitorias.