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El grupo del centro de investigación CIC biomaGUNE liderado por el doctor Jordi Llop investiga el Alzheimer centrándose en la mielina, el recubrimiento de las prolongaciones de las neuronas por las que se transmite el impulso nervioso.
En un comunicado, desde CIC biomaGUNE han explicado que "entender mejor el papel de la mielina abre nuevas posibilidades para la detección temprana, hacer seguimiento de la enfermedad y buscar nuevas estrategias terapéuticas".
Además, han destacado que "distintos estudios han sugerido que la mielina (la capa que actúa como aislante de las neuronas y favorece que la comunicación entre neuronas sea rápida) podría verse afectada en fases tempranas del Alzheimer, incluso antes de que los síntomas sean evidentes".
Progresión de la enfermedad
En este sentido, Llop ha apuntado que "en los últimos años ha habido un cambio de perspectiva y se ha enfatizado el posible papel que puede tener la degradación de la mielina en la progresión de la enfermedad". Según el experto, "se cree que esos cambios en la mielina ocurren en fases muy tempranas de la enfermedad", ya que "en personas que padecen Alzheimer la mielina está degradada, deformada de alguna manera", aunque "no se sabe si es causa o consecuencia de la enfermedad".
Investigador del CIC biomaGUNE
El grupo de investigación de Radioquímica e Imagen Nuclear de CIC biomaGUNE, liderado por el doctor Llop, en colaboración con el grupo del profesor Carlos matute (EHU), trabaja para buscar la manera de reparar o prevenir las alteraciones de esa mielina como estrategia para tratar el Alzheimer. "El objetivo último de nuestro proyecto es investigar si hay compuestos que puedan ayudar a restaurar esa mielina en nuestro modelo de ratón de Alzheimer y si eso se traslada con el tiempo en una mejora cognitiva", añade el doctor Llop.
Según ha destacado, CIC biomaGUNE cuenta con una nueva generación de herramientas que permite "ver en tiempo real si realmente se pueden reparar las vainas de mielina en modelos animales, que simulan lo que ocurre a lo largo de la enfermedad". De este modo, se hacen pruebas de imagen para "ver en tiempo real cómo se protege esa vaina que recubre las neuronas, y lo combinamos con ensayos de comportamiento, para ver si los ratones recuperan o pierden menos memoria".
La tomografía por emisión de positrones (PET, por sus siglas en inglés) es una técnica de imagen que utiliza pequeñas moléculas radiactivas que actúan como marcadores. Una vez en el organismo, estas moléculas viajan por el cerebro y permiten detectar determinados procesos biológicos. Para la investigación del Alzheimer, "estamos utilizando un marcador capaz de señalar zonas donde la mielina esté dañada", ha señalado Llop. También ha indicado que cuando la mielina se deteriora, "deja expuestas ciertas estructuras que normalmente están ocultas". "El marcador se une a ellas y genera una señal detectable", ha explicado.