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Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una organización criminal dedicada, presuntamente, a estafar a ancianos para apropiarse de sus viviendas. La operación se ha saldado con 32 detenciones y diez registros en la ciudad de Madrid y en las localidades de Valdemoro, Leganés y Getafe, así como en Ciudad Real y Murcia.
Al parecer, la organización seleccionaba víctimas de tercera edad que vivían solas, vulnerables, que en algunos casos presentaban limitaciones físicas o cognitivas y que no tenían una red de apoyo familiar, con el objetivo de apropiarse de la nuda propiedad de sus domicilios a través del engaño, circunstancia posteriormente conocida por los herederos tras los fallecimientos, según ha informado la Policía Nacional.
Así, a las personas detenidas se les imputan los delitos de estafa, falsedad documental y blanqueo de capitales, siendo puestas a disposición de la autoridad judicial, quien decretó el inmediato ingreso en prisión del líder de la organización.
Fabricaban la deuda de sus víctimas
La investigación comenzó en abril del 2025, tras la denuncia de un familiar de una persona que estaba siendo estafada en Alcalá de Henares. Avanzadas las pesquisas policiales, se tuvo conocimiento de nuevas denuncias con un 'modus operandi' similar, por lo que se pudo acreditar la existencia de una organización que actuaba de forma coordinada y con un claro reparto de funciones.
La Policía ha explicado que la red se escondía bajo la falsa apariencia de empresas dedicadas a la venta directa a domicilio de productos relacionados con la salud, el hogar o la cultura. Las víctimas firmaban contratos de financiación que generaban un endeudamiento creciente e insostenible llevado a cabo por un grupo criminal jerarquizado, altamente especializado y con vocación de permanencia.
Ofrecían rescate
Una vez creada la deuda, en la siguiente fase, nuevas sociedades vinculadas al entramado, se presentaban como empresas jurídicas o intermediarios financieros que les ofrecían a las víctimas solucionar los problemas económicos generados por la compra de los productos que esas mismas empresas les habían vendido.
A través de letrados en ejercicio, ofrecían como vía de solución, la exoneración de las deudas mediante una "segunda oportunidad" que acababa cobrándoles cantidades desproporcionadas mediante una nueva financiación.
Aprovechando la vulnerabilidad económica, ofrecían como única solución la transmisión de la nuda propiedad de la vivienda por una cantidad muy inferior a su valor real.