La Asociación de Vecinos del Casco Viejo asegura que el balance de la legislatura del gobierno de Navarra Suma “queda en blanco, como un erial. No será recordada por ninguna mejora significativa en el centro de Tudela, que dicen valorar y apreciar”. En un comunicado muy crítico con la gestión del equipo de gobierno de Alejandro Toquero destacan la “falta iniciativa, el desprecio a la colaboración, el oscurantismo y el total abandono de este barrio”, como reflejo de una “gestión personalista, impositiva e impermeable”.
Pese a que hace unos meses esta misma asociación llegó a un acuerdo con Navarra Suma dentro de una polémica moción (en la que se obvió a la oposición) la AAVV destaca también que no se ha avanzado nada en este aspecto ya que recuerdan que las mejoras que se aprobaron no se están ejecutando, “aumento de la peatonalización; control de acceso a la zona para no residentes mediante cámaras colocadas hace seis años; mejora en la recogida selectiva de basuras y de la ubicación de los contenedores; control de colonias felinas, palomas, cigüeñas y de los excrementos de perros; aumento de las ayudas para rehabilitar los edificios abandonados privados; adecentamiento de los solares públicos; regulación de lugares saturados de ruido (con un aumento evidente de terrazas); incremento de zonas verdes…” Además apuntan que las pretensiones de Navarra Suma Hablan de continuar con proyectos “de hace diez años o más”, como la rehabilitación de San Nicolás, de Sementales, de la plaza de la Vida, “pero que desconocemos y que ojalá se inicien antes de acabar este periodo de cuatro años”.
Dentro del balance “descorazonador” que realizan señalan que los dos primeros años de la legislatura fueron de “desconcierto”, tratando de pasar como “una apisonadora en lo realizado anteriormente”. En este sentido destacan la nula participación que ha permitido Navarra Suma, “han desaparecido todas las Mesas colaborativas que aportaban propuestas e ideas que surgían de distintos sectores de la ciudadanía. La AAVV apenas se ha reunido con un par de concejales, que, por cortesía, han escuchado las peticiones de la Asociación. No ha habido receptividad, conscientes que son ellos los que deciden, no han admitido avance alguno. De esta manera se ha optado por una gestión personalista, impositiva e impermeable”.
Realizando un repaso de las actuaciones realizadas recuerdan el abandono del cerro de Santa Bárbara y con respecto a la colocación de la fibra óptica, sobre la que tanto pecho ha sacado Navarra Suma, sentencian que “el cableado se ha realizado por las fachadas, sin ningún miramiento en el aumento del cables. Sin plantearse el soterramiento progresivo de los mismos”.
Con respecto a los proyectos que sí se han cometido, también tienen sus recelos, “se ha puesto en marcha el Proyecto del Horno Coscolín, financiado por Nasuvinsa, del Gobierno de Navarra, para lo que el ayuntamiento ha aportado menos de un 5% del presupuesto. El aparcamiento de la calle Terraplén se inició la anterior legislatura y en la presente únicamente se ha ampliado pero no se puede considerar que haya sido la mejora de esta zona iniciativa suya”. Además hay que recordar que la señala de plazas no ha funcionado desde que se puso en marcha.
Por último recuerda que nada se ha avanzado con respecto al centro de salud, pese a que todos los grupos políticos se comprometieron a apoyar esta rehabilitación; “ni se ha licitado la obra ni se han iniciado las mismas. Al final parece que lo que prima es quién se pone la medalla en lugar de mejorar las necesidades de los ciudadanos”.