Actualizado hace 10 minutos
El fraude online y los ciberataques se incrementan cerca de un 30% durante los meses de verano. Los ciberdelincuentes conocen perfectamente nuestro comportamiento y aprovechan los meses de verano para lanzar campañas de fraude. Actualmente, las técnicas de engaño se han sofisticado hasta el punto de suplantar a plataformas de renombre en las que normalmente confiamos, y utilizando canales cotidianos para acceder a nuestros datos y cuentas bancarias. La estafa más extendida en los meses de verano suele ser la relacionada con los apartamentos vacacionales.
Estafas por internet
Una de las tácticas más repetidas consiste en la creación de anuncios con falsos Airbnb en plataformas donde se ofrecen a precios anormalmente bajos. El gancho suele completarse cuando el supuesto propietario convence a la víctima para continuar la comunicación y realizar el pago fuera de la aplicación oficial. Del mismo modo, se han popularizado los intentos de hackear las cuentas de los propios hoteles dentro de sus plataformas o enviar correos electrónicos que clonan a la perfección la estética de la empresa, solicitando una confirmación de pago urgente bajo la amenaza de cancelar la reserva. La recomendación en estos casos es no realizar jamás transacciones ni enviar documentación fuera de los sistemas de pago de las aplicaciones oficiales.
QR falsos y ‘phishing’
Por otro lado, los códigos QR se han consolidado como la herramienta para consultar cartas en terrazas, guías turísticas o comprar entradas por excelencia. Es por ello que los delincuentes recurren cada vez más a los QR falsos, una técnica que consiste en pegar pegatinas con códigos maliciosos sobre los originales de los establecimientos y que, al escanearlos, el usuario es redirigido a páginas web que simulan ser pasarelas de pago o que descargan software espía en el teléfono.
Además, se han popularizado las estafas que tienen que ver con una supuesta multa pendiente o un impago en un peaje que debe abonarse de inmediato para evitar sanciones mayores. Mediante este método, los ciberdelincuentes adjuntan un enlace fraudulento que captura los datos de nuestra tarjeta de crédito.
También se disparan los casos de phishing relacionado con viajes y turismo. El gancho suelen ser descuentos en vuelos, ofertas de última hora, devoluciones pendientes o promociones limitadas para vacaciones. Como suele ocurrir con este tipo de engaños, al hacer clic en estos enlaces, la víctima es redirigida a páginas falsas que imitan sitios oficiales y donde se solicitan datos, contraseñas o información bancaria. Este tipo de estafa funciona tan bien durante el verano porque muchas personas están buscando viajes, comparando precios o gestionando reservas desde el móvil, a menudo con prisas y sin revisar cuidadosamente las direcciones web.