Este jueves, 28 de octubre, Televisión Española cumple 70 años. El chiste dice que hasta 1990 fue la mejor televisión de España porque no había otra, al menos a nivel estatal, pero lo cierto es que las privadas tampoco es que hayan revolucionado el panorama audiovisual, tampoco nos vamos a engañar. Al principio sí, supieron ser más dinámicos, creativos y hasta festivos, pero luego se han empeñado en abaratarlo todo, en repetir hasta el hartazgo lo que les funciona a bajo coste e incluso en contarnos unas realidades paralelas que tienen más que ver con sus líneas editoriales que con lo que pasa ahí fuera.
Así que se podría decir, y la audiencia lo acredita, que TVE, a sus 70 años, está mejor de lo que podríamos haber esperado años antes (y sus buenos datos de audiencia lo acreditan), al menos antes de que entren los de la motosierra y el lanzallamas. Aunque también los de Feijóo han anunciado que su objetivo es cargarse a la mejor periodista y entrevistadora que tiene TVE (y el resto de cadenas), Silvia Intxaurrondo, porque no les gustó que corrigiera a su jefe cuando soltó aquel bulo de las pensiones. Ese es el rigor que piden a los periodistas: que se callen mientras ellos mienten.
Silvia Intxaurrondo, en una imagen de archivo.
A los 70, TVE se ha puesto nostálgica y se marchó el otro día a Robledillo de la Jara, un pueblecito de 80 habitantes de Madrid, donde montaron un Telediario al estilo Bienvenido Mister Marshall con caravana, público, aplausos y hasta Don Pimpón (no me pregunte usted por qué) para rememorar, de la mano de Alejandra Herranz, aquellos tiempos en los que la tele era el centro de nuestras vidas, el plato fuerte de cada noche en las casas y la conversión del día siguiente en el cole y en el trabajo.
Ya el lunes pasado se completó la efeméride con el Telediario de nuestras vidas, en horario nocturno, donde se reunieron, junto a Pepa Bueno, rostros históricos del informativo como Iñaki Gabilondo, Manuel Campo Vidal, Pedro Piqueras, Olga Viza, Matías Prats, Ana Blanco, María Escario, Lorenzo Milá, Carlos Franganillo o Paco Montesdeoca en un especial ideado y dirigido por Carlos del Amor.
A mí me jode (y perdón porque no encuentro otra palabra que refleje mejor este sentimiento) que TVE no emitiera ese Telediario desde el chalet del Paseo de la Habana, 75 donde inició sus emisiones, pero alguien (con el PP en la Moncloa) decidió venderlo en 2016 y derribarlo en 2017 como también vendieron y derribaron los Estudios Buñuel, que acogía el que un día fue el plató más grande de la tele europea.
Aquel chalet del Paseo de La Habana debería ser hoy el museo que guardara la memoria y dignificara la historia de la televisión en España.
Su destrucción para hacer pisos de lujo simboliza a la perfección el respeto que se le tiene a la televisión, su historia y a sus profesionales en este país. Así que felices 70 y que, ojalá, puedan ser muchos más.