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Con motivo de la celebración anual del Día de Senegal en Bermeo de mañana, 25 de julio, la comunidad senegalesa del municipio ha querido denunciar la grave situación de precariedad y vulnerabilidad extrema que sufren las personas trabajadoras racializadas en los puertos pesqueros y las explotaciones agrícolas de Euskal Herria.
A través de un manifiesto suscrito por la asociación Ndawi Senegal de Bermeo, los sindicatos LAB y ELA, junto a los colectivos Kabidxe y Fraldatzingeer Elkartea, las entidades sostienen que tras el abastecimiento de los mercados locales no existe una "tradición idílica", sino una dinámica de explotación sistemática sustentada en el racismo institucional.
Según señalan las organizaciones firmantes, la legislación actual aboca a las personas de origen extranjero a una indefensión jurídica absoluta. En este sentido, señalan de manera explícita a la Ley de Extranjería como una "herramienta de racismo estructural al servicio de la patronal", cuya aplicación aboca a la clandestinidad a numerosos trabajadores. Esta falta de regularización administrativa, advierten, abre la puerta al chantaje laboral, forzando a los operarios a asumir "salarios miserables, jornadas ilegales, falta de descanso y condiciones de vida insalubres".
Cuatro reivindicaciones prioritarias
Ante este diagnóstico, los agentes sociales exigen una transformación profunda de las relaciones laborales y plantean cuatro reivindicaciones prioritarias dirigidas a las instituciones y a la representación empresarial.
Por un lado, piden la derogación de la Ley de Extranjería exigiendo la regularización plena e incondicional de todas las personas trabajadoras para poner fin a la vulnerabilidad y al chantaje laboral. Otra de las peticiones es la reclamación de depurar responsabilidades jurídicas y penales concretas a la patronal, ante los incumplimientos en materia de prevención de riesgos y las muertes por precariedad. También solicitan una actuación firme y de oficio en puertos y zonas de cultivo, acompañada de sanciones ejemplares para aquellas empresas que impongan condiciones abusivas, es decir, una inspección de Trabajo punitiva. Y por último, advierten de que no es posible abanderar la sostenibilidad o el consumo de "km 0" si la cadena alimentaria se sostiene sobre la precarización de la mano de obra racializada, por lo que reivindican un antirracismo práctico y soberanía alimentaria.
Finalmente, los colectivos apelan a la solidaridad vecinal e informan sobre la apertura de una cuenta corriente a través de la asociación bermeotarra Ndawi Senegal (ES76 2095 0314 3091 2207 0899). El objetivo prioritario de esta iniciativa es recaudar fondos para costear la repatriación del cuerpo de un trabajador de la comunidad senegalesa fallecido recientemente por un golpe de calor mientras trabajaba en Sevilla, facilitando así el apoyo económico necesario a su familia.