La falta de tiempo, la comodidad y las propuestas cada vez más elaboradas y saludables de la industria de alimentos ha hecho que la popularidad de los platos preparados de cada vez más cadenas de supermercados haya incrementado de manera considerable últimamente.
Y es que, según datos publicados por la Asociación Española de Fabricantes de Platos Preparados, conocida como ASEFAPRE, el consumo de platos preparados en los hogares del Estado creció un 6,6% en 2024, consolidando la tendencia ascendente de los últimos años. Es más, el consumo superó los 702.270.833 kg, con ventas que alcanzaron los 4.197 millones de euros, un 5,9% más que el pasado ejercicio.
La demanda de productos preparados, precocinados, congelados y refrigerados años en constante crecimiento
Pero los datos no se quedan ahí. Según el Informe del consumo alimentario en el Estado en 2024 del Ministerio de Agricultura, el supermercado representa el 67,2% de los lugares de compra de alimentación y el gasto alimentario fuera del hogar alcanzó los 35.872 millones de euros durante ese mismo año.
Unas cifras que reflejan un hábito de consumo que llegó como una iniciativa revolucionaria y novedosa y que, en los últimos años, ha terminado por consolidarse entre buena parte de la sociedad actual. Porque aunque no es una tendencia nueva si se tiene en cuenta que la demanda de productos preparados, precocinados, congelados y refrigerados lleva años de constante crecimiento, lo cierto es que las preparaciones saludables están teniendo cada vez más protagonismo.
Valor
Una propuesta de valor que se adapta a las necesidades de la sociedad ofreciendo rapidez, precio y autoservicio.
Evitar la competencia desleal: requisitos
Se considera desleal el aprovechamiento indebido, en beneficio propio o ajeno, de las ventajas de la reputación industrial, comercial o profesional adquirida por otro en el mercado.
El Real Decreto 1021/2022 establece las condiciones higiénicas para el comercio minorista.
Recurrir a la Ley 3/1991, de Competencia Desleal, plantea, según los expertos, “obstáculos de gran calado”.
Si los supermercados se mueven estrictamente dentro del marco normativo vigente, no existe la ilegalidad necesaria que permita activar los mecanismos de la Ley de Competencia Desleal.
Mercaurantes
Uno de los conceptos cuyo uso no ha dejado de emplearse en los medios de comunicación para referirse a estas preparaciones es mercaurante, “un acrónimo de (super)mercado y restaurante, y designa al supermercado que cuenta con una oferta similar a la de un restaurante, normalmente consistente en la venta de platos preparados y la disponibilidad de espacios con mesas, sillas, etc., para su consumo”, tal y como explican desde FundéuRAE.
Si bien, hace unos años resultaba curioso e incluso llamativo encontrar supermercados que incluyesen en su oferta platos elaborados propios de la tan nombrada dieta mediterránea, lo cierto es que desde hace un tiempo a esta parte el cambio ha sido tal que, en estos momentos, lo llamativo no es ofrecer platos preparados para su consumo, sino desconocer de su existencia e incluso no haber probado alguna de las propuestas de los supermercados disponibles en los estantes.
Ahora no solo se ofrece una gran variedad de platos saludables, sino que se están llegando a habilitar espacios dentro de los propios hipermercados para consumir dichas preparaciones sin salir de ellos. Con estos lugares se termina la preocupación por no contar con un lugar donde comer en caso de tener el tiempo justo.
El descontento de la hostelería
Es un híbrido entre supermercado, hipermercado y restaurante que responde a una nueva estrategia de negocio, como así lo describen los expertos de negocio, y que ha generado cierto descontento en el sector de la hostelería, hasta el punto de que se han llegado a interponer denuncias por intrusismo, incumplimiento normativo y competencia desleal.
Teniendo en cuenta que, por lo general, los platos preparados de supermercado son más económicos que un menú de restaurante, no sorprende que esta nueva forma de consumo no esté siendo bien recibida por los hosteleros.
Se trata de un conflicto que parece no tener fácil solución. Pues para los consumidores el supermercado con mesas es una solución práctica, para la distribución, una forma de fidelizar y capturar nuevos momentos de consumo, para la hostelería, una amenaza para su clientela habitual y para el derecho, “un recordatorio de que la palabra complementario” puede convertirse en el centro de una batalla económica de primer orden, tal y como relatan los especialistas de la UOC (Universitat Oberta de Catalunya).
Comer cada vez mejor sin tiempo para cocinar
Seguir una dieta sana y equilibrada es fundamental para gozar de una buena salud, tanto física como mental. Porque como bien dice una popular expresión: “Somos lo que comemos”. Una realidad sobre la que la sociedad toma cada vez más conciencia, pero que no siempre es sencillo, pues cada vez se cuenta con menos tiempo para cocinar. Si a ello se le suma el estilo de vida acelerado en el que está sumergida buena parte de la sociedad actual, se entiende que modelos de negocio como los mercaurantes estén teniendo cada vez más protagonismo. La Asociación de Fabricantes y Distribuidores (AECOC), señala que el 95% de consumidores y consumidoras incluye platos preparados en sus compras.