Las y los viajeros de la línea C1 de Cercanías Bilbao han sufrido demoras en el servicio durante la mañana de este lunes debido a una nueva sustracción de cable de señalización en la infraestructura ferroviaria. Según ha confirmado Adif a través de sus canales oficiales, el delito ha afectado directamente al tramo comprendido entre las estaciones de Desertu-Barakaldo y Santurtzi.
Fuentes del organismo público señalan que el personal técnico ya se encuentra desplegado en la zona afectada trabajando para restituir el material sustraído «a la mayor brevedad posible» y restablecer así la fluidez habitual en el núcleo de transporte metropolitano.
Blindaje con 2.5 km de nuevo cerramiento: Bilbao, Barakaldo y Sestao
Este nuevo episodio de afectación en la red no constituye un caso aislado en la infraestructura vizcaína. Ante el impacto reiterado de estos incidentes y el tránsito indebido de peatones, Adif ha puesto en marcha un plan de actuación específico destinado a blindar los puntos más vulnerables del trazado en áreas de alta densidad demográfica. Dentro de este marco de medidas, la entidad ha sacado a licitación por un importe superior a 1,4 millones de euros la ejecución de obras para renovar e instalar cerca de 2,5 kilómetros de nuevos cerramientos a lo largo de la misma línea C-1.
Muros de hormigón o paneles de malla rígida
El proyecto de protección se focaliza en su paso por los términos municipales de Bilbao, Barakaldo y Sestao, buscando mitigar los riesgos derivados de accesos no autorizados. La tipología de las barreras se adaptará a las características del entorno: en tramos urbanos se levantarán muros de hormigón rematados con verja metálica hasta alcanzar los 2,5 metros de altura, mientras que en áreas no urbanas se dispondrán paneles de malla rígida sobre postes metálicos. La intervención, que incluye labores complementarias de acondicionamiento sobre el terreno, persigue garantizar la durabilidad de los cerramientos y proteger tanto la seguridad ciudadana como la regularidad de los trenes.