Actualizado hace 43 minutos
El dolor de espalda es uno de los problemas de salud más habituales y puede aparecer a cualquier edad. La zona lumbar es especialmente vulnerable, ya que soporta buena parte de las cargas y movimientos que realizamos a diario.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor del 90% de los casos de lumbalgia son inespecíficos, es decir, no pueden atribuirse a una enfermedad o alteración estructural concreta.
Por eso, cuidar la espalda no consiste únicamente en actuar cuando aparece el dolor. Mantenerse físicamente activo, evitar el sedentarismo, cuidar el peso corporal y adoptar buenos hábitos de sueño forman parte de las recomendaciones para prevenir y controlar los episodios de dolor lumbar.
La OMS también señala la importancia de recuperar progresivamente la actividad y recurrir a programas de ejercicio como parte del abordaje de la lumbalgia.
Ejercicios para fortalecer la espalda
Caminar con regularidad, realizar ejercicios de movilidad y trabajar la musculatura del tronco son algunas de las estrategias que pueden ayudar a mantener una espalda activa. En personas con dolor lumbar persistente, la OMS contempla los programas estructurados de ejercicio entre las intervenciones que pueden formar parte del tratamiento.
Además, conviene evitar permanecer demasiado tiempo en la misma posición y prestar atención a la ergonomía durante el trabajo. Cuando sea necesario levantar peso, hacerlo de manera controlada y evitar esfuerzos innecesarios puede ayudar a reducir la sobrecarga.
Una ayuda adicional para determinados momentos
Dentro de estas medidas, una faja lumbar puede proporcionar una sensación de sujeción y estabilidad durante determinadas actividades.
La faja lumbar SENSIPLAST de Lidl incorpora cinco varillas estabilizadoras, correas de compresión elásticas y un cierre de velcro que permite ajustar la sujeción. También cuenta con un revestimiento antideslizante y un diseño transpirable. Por un precio de 7,99 euros, está concebida para la estabilización y el alivio de la espalda.
Faja lumbar Sensiplast
Soporte adicional
Estas características pueden resultar especialmente interesantes para quienes buscan soporte adicional durante actividades que implican esfuerzo físico. Su ajuste individual permite adaptar la faja al contorno de la cintura, mientras que las varillas proporcionan una estructura más firme.
No obstante, una faja debe entenderse como un complemento y no como sustituto de la actividad física o de una valoración profesional cuando existe dolor persistente. De hecho, las recomendaciones de la OMS no aconsejan utilizar de forma rutinaria los soportes lumbares como tratamiento del dolor lumbar crónico.
En definitiva, una espalda saludable se construye principalmente con movimiento, ejercicio, descanso adecuado y buenos hábitos diarios. Una faja como la de Sensiplast puede aportar soporte puntual, pero la mejor estrategia a largo plazo pasa por mantener una espalda activa y cuidar sus hábitos de forma constante.