Navarra ha dado un paso de gigante en su estrategia de reindustrialización verde. En un encuentro institucional de alto nivel en Pekín, el Gobierno de Navarra ha cerrado y firmado oficialmente el acuerdo con la multinacional china Hithium para su desembarco en la Comunidad foral.
Esta alianza, ratificada por la presidenta María Chivite y el fundador de la compañía, Jeff Wu, supone una inversión inicial de más de 405 millones de euros y la creación de un ecosistema industrial de vanguardia centrado en los sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS).
El acto de firma, que ha contado con el respaldo institucional del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, marca un antes y un después para la economía navarra. La nueva planta no solo será la primera factoría de Hithium en la Unión Europea, sino que posiciona a la Comunidad como el referente del sur de Europa en tecnología de almacenamiento energético, siguiendo los pasos de su única sede internacional previa en Dallas, Estados Unidos.
Un hito para el empleo
Las cifras del proyecto son elocuentes. La implantación de Hithium en Navarra generará en una primera fase alrededor de 700 puestos de trabajo directos, una cifra con potencial de crecimiento hasta alcanzar los 1.000 empleos en una etapa posterior. La presidenta Chivite ha calificado la jornada como un "día para celebrar", subrayando que el compromiso incluye que los trabajadores sean navarros, un aspecto que el Ejecutivo foral "vigilará para que se cumpla" estrictamente.
Respecto a la ubicación, aunque todavía quedan detalles administrativos por concretar, el Gobierno baraja como una de las opciones principales la reindustrialización de la antigua planta de BSH en Esquíroz. La previsión es que, si se cumplen los plazos burocráticos, la factoría pueda estar operativa en el año 2027. Además, la calidad del empleo está garantizada por los "muy buenos convenios" del entorno industrial navarro y el marco regulatorio de la Comunidad foral.
Tres años de negociación
Este éxito no es fruto de la casualidad. El consejero de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial, Mikel Irujo, ha revelado que el acuerdo es el resultado de tres años de intenso trabajo y negociaciones discretas. Durante este tiempo, representantes de Hithium realizaron hasta siete visitas de estudio a Navarra, mientras que el departamento de Industria completó cuatro viajes a China para afianzar la confianza de la multinacional.
Para la elección de la Comunidad foral han sido determinantes factores como el fortalecimiento del ecosistema industrial, la cercanía de las instituciones y la excelencia de los centros tecnológicos y universidades locales. Según Irujo, la compañía china valoró especialmente la flexibilidad y agilidad demostrada en otros proyectos recientes, como el de Hyundai Mobis, que ya se considera un "caso de éxito" de atracción de inversión extranjera en la comarca de Pamplona.
Navarra, referente en renovables
El director de estrategia de Hithium, Qui Tang, ha destacado que Navarra ofrece la "atmósfera comercial correcta" para las empresas tecnológicas chinas que buscan expandirse en Europa. La firma cuenta con más de 200 ingenieros dedicados a la investigación y su llegada reforzará la cadena de valor de las energías renovables, un sector donde la Comunidad lleva más de 30 años siendo referente.
El proyecto de Hithium podría ser solo el principio de una colaboración más extensa. Tang ha avanzado que la empresa ya contempla planes futuros que incluyen una posible planta de reciclaje de baterías, reforzando así la apuesta por la economía circular. El Ejecutivo navarro, por su parte, confía en que esta firma atraiga nuevas alianzas, ya que sigue trabajando en nuevos proyectos de inversión procedentes del gigante asiático que podrían materializarse en los próximos años.
Con la firma de este acuerdo, Navarra no solo asegura una inversión millonaria, sino que amarra su futuro industrial a la tecnología de almacenamiento, pieza clave para la transición energética global y la reducción de costes de la energía verde.