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Vida y estilo

Hongos en las uñas: por qué aparecen y cómo acabar con ellos

La humedad, las pequeñas lesiones y una higiene inadecuada pueden favorecer las infecciones, mientras que cubrir una uña dañada puede ocultar sus primeras señales y retrasar el diagnóstico durante meses
Uñas con una manicura en color nude.
Uñas con una manicura en color nude. / Freepik

Actualizado hace 1 hora

Las uñas cuidadas y con una manicura perfecta se han convertido en un imprescindible de belleza. Semipermanentes, geles y acrílicos permiten mantenerlas impecables durante semanas, pero también conviene prestar atención a su salud. Una uña que cambia de color, se engrosa, se vuelve frágil o se separa de la piel puede estar afectada por una infección por hongos. Y aunque la manicura no es la causa directa, algunas prácticas pueden favorecer su aparición.

Qué son y por qué aparecen

Los hongos en las uñas, conocidos como onicomicosis, son infecciones provocadas por microorganismos que pueden afectar a la estructura de la uña. Aunque son más habituales en los pies, también pueden aparecer en las manos.

Uñas con una bonita manicura en color rosa suave.

Uñas con una bonita manicura en color rosa suave. Freepik

Entre las señales más frecuentes están el cambio de color hacia tonos amarillentos o blanquecinos, el engrosamiento, la fragilidad, la deformación o el desprendimiento parcial de la uña. El problema puede comenzar de forma muy discreta y avanzar lentamente.

La humedad y las pequeñas lesiones en la uña pueden facilitar la infección. Sin embargo, no toda uña amarilla o deteriorada tiene hongos. Un traumatismo, una reacción a un producto o determinadas enfermedades de la piel pueden provocar alteraciones similares.

Errores con la manicura que pueden favorecerlos

La manicura semipermanente no provoca hongos por sí misma, pero algunas prácticas asociadas pueden aumentar el riesgo. Uno de los aspectos fundamentales es la higiene: las herramientas utilizadas deben estar limpias y esterilizadas para evitar la transmisión de microorganismos.

También puede ser perjudicial limar la superficie de la uña en exceso o retirar las cutículas de forma agresiva, ya que estas prácticas pueden provocar pequeñas lesiones. Arrancar el esmalte semipermanente en lugar de retirarlo correctamente también puede debilitar y dañar la uña.

Otro error es mantener durante demasiado tiempo una uña que ya presenta cambios de color, levantamiento o deterioro cubierta con esmalte.

Cómo se tratan

Si existe sospecha de una infección, lo recomendable es consultar con un dermatólogo antes de aplicar cualquier producto. El tratamiento requiere paciencia: aunque la infección desaparezca, la uña necesita crecer para recuperar su aspecto normal, un proceso que puede prolongarse durante meses. Mientras tanto, conviene mantener las uñas limpias y secas, evitar manipularlas y no cubrirlas con nuevas capas de esmalte.

2026-09-07T16:58:05+02:00
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