Actualizado hace 1 hora
Con la llegada de septiembre, la casa pide ganar calidez y recuperar esas texturas y colores que hacen el interior más acogedor. Este otoño, la decoración apuesta por materiales con carácter, tonos inspirados en la naturaleza y formas capaces de transformar los espacios sin necesidad de grandes cambios.
Madera y colores tierra
La madera oscura recupera protagonismo y se aleja de los ambientes excesivamente claros. Nogal, roble o acabados más profundos aportan elegancia y sensación de hogar, especialmente en mesas, estanterías y piezas auxiliares. Firmas como Sklum, Leroy Merlin o Banak ya incorporan esta tendencia en sus catálogos.
También ganan terreno los colores tierra, desde el terracota y el teja hasta los marrones y verdes oliva. Una paleta inspirada en la naturaleza que funciona especialmente bien en textiles, paredes y complementos.
Las rayas regresan con fuerza y demuestran que un estampado clásico puede resultar muy actual. En alfombras, cojines o papel pintado, aportan ritmo y personalidad sin recargar.
Curvas, textura y materiales naturales
En el mobiliario, las formas curvas suavizan los interiores. Sofás redondeados, mesas ovaladas y espejos irregulares sustituyen las líneas rígidas por diseños más fluidos y acogedores.
Por último, los materiales naturales como el lino, las fibras naturales, la cerámica o la piedra aportan textura y crean interiores con una estética más serena y atemporal.
Tonos inspirados en la naturaleza
Terracota, camel, chocolate o verde aportan calidez y profundidad incorporándolos en textiles o pequeñas piezas decorativas.
Tonos inspirados en la naturaleza
Vuelve la madera oscura
Nogal, roble ahumado y otros acabados profundos aportan elegancia y calidez. Para equilibrar su intensidad, la clave está en combinarla con paredes claras, textiles neutros y una buena iluminación.
Vuelve la madera oscura
Las fibras naturales conquistan el interior
El ratán, el mimbre o el yute aportan textura y calidez y funcionan especialmente bien en pequeños detalles decorativos. Combinados con madera, lino o cerámica, ayudan a crear espacios acogedores, con un aire artesanal y conectados con la naturaleza.
Las fibras naturales conquistan el interior
Las rayas vuelven a las paredes
El papel pintado recupera este estampado clásico, capaz de aportar ritmo y personalidad a cualquier estancia. En tonos neutros o colores suaves, resulta especialmente fácil de integrar en dormitorios infantiles, donde aporta un toque alegre sin sobrecargar el espacio.
Las rayas vuelven a las paredes
Las curvas ganan protagonismo
Sofás redondeados y mesas de formas suaves aportan fluidez y sensación de confort al salón. No hace falta cambiar todo el mobiliario: incorporar una o dos piezas de líneas curvas puede transformar la estancia. También los espejos irregulares ayudan a reforzar esta tendencia y a suavizar las paredes.