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“Hasierako haziak fruitua eman du, eta sekulako zuhaitza hazi da hemen”. La frase del que fuera su primer director, Enrique Larrañaga, resume a la perfección los 50 años de historia del Instituto Arreiturre de Elgoibar.
Un modelo de éxito
El Herriko Antzokia acogió el miércoles por la tarde el acto de clausura de las celebraciones del aniversario.
Esta agenda vivió un primer capítulo el pasado 23 de agosto, cuando el Instituto Arreiturre lanzó el txupinazo que dio inicio a las fiestas de San Bartolomé
Decenas de personas, entre profesores, trabajadores y alumnos de distintas generaciones, se reunieron para recordar la trayectoria de un centro que abrió sus puertas el 23 de octubre de 1976 con 77 estudiantes y que hoy acoge a cerca de 700.
Un inicio con la básico
En sus primeros años, el instituto ocupaba un edificio prácticamente vacío, que apenas disponía de lo básico para formar a sus primeras promociones. “Ez genuen telefonorik ere”, recordó Larrañaga en el vídeo que abrió el acto.
Pese a las limitaciones, el equipo docente afrontó aquella etapa con entusiasmo y anmado por el objetivo de reforzar la educación pública y la enseñanza en euskera, cuya presencia en las aulas era entonces testimonial.
Personal no docente y música
En esta larga andadura ha sido fundamental la labor del personal no docente, y el Instituto Arreiturre no quiso pasar por alto el papel que han jugado a lo largo de estos 50 años.
El homenaje a la conserje Pili Beceiro y a Agurtzane Bastida, encargada de la limpieza, puso en valor su contribución al centro. Ambas subieron al escenario para recibir sendos ramos de flores.
La música tuvo también su espacio con la interpretación en directo de la canción del 50 aniversario, una composición con letra de Uxue Alberdi y música de Elaia Etxaniz y Maialen Arriola..
Homenaje a Iñasio Garmendia
Uno de los momentos más emotivos de la tarde fue el homenaje a Iñasio Garmendia, fallecido recientemente y director del instituto durante ocho años.
Sus dos hijos recibieron un ramo de flores de manos de sus antiguos compañeros Lucía Etxabe y Andrés Alberdi.
Este último recordó el compromiso de Garmendia con la enseñanza en euskera y el trabajo compartido para convertir el centro en un referente en este ámbito, ofreciendo al alumnado la posibilidad de cursar el Bachillerato en esa lengua.
La interpretación de la canción del 50 aniversario se cerró con una gran ovación.
El papel del Ampa
La implicación de las familias también estuvo presente en el encuentro.
Noemi Otegi, miembro de la asociación de madres y padres (AMPA), destacó el carácter de comunidad del instituto desde sus inicios y defendió la continuidad de ese espíritu en el futuro.
Asimismo, subrayó el papel de la asociación como puente entre las familias y el centro y animó a más padres y madres a participar en este proyecto comunitario.
La fuerza de la cooperación
La directora, Jone Agirregomezkorta, destacó el crecimiento experimentado por el instituto y el éxito de su apuesta por la educación en euskera.
También reafirmó el compromiso de seguir ofreciendo al alumnado una formación sólida que le permita afrontar con criterio y coherencia los retos del presente y del futuro.
La alcaldesa, Maialen Gurrutxaga, puso el broche final al acto. Antigua alumna del centro, reconoció su emoción al reencontrarse con compañeros y profesores de su etapa estudiantil y expresó su confianza en el futuro, destacando en todo ello la importancia de la colaboración entre el Ayuntamiento y el Instituto que ha marcado estos 50 años de historia.
“El Ayuntamiento ya estuvo en el origen del instituto. Entonces había pocos medios, pero salimos adelante entre todos. El futuro deparará momentos complicados, pero antes también los hubo y se lograron superar. Ahora toca enfrentarse a nuevos desafíos pero entre todos seremos capaces de seguir adelante”, afirmó.