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El bar Arantzazu (conocido como el bar de la Rosario) es un histórico establecimiento del barrio Argixao de Zumarraga. Tras varios meses cerrado, el viernes lo reabrirán Ana María Reyes y su pareja Bouker Marini. La fiesta de inauguración será de 17.00 a 20.00 horas.
El bar Arantzazu se abrió poco después de que se construyera el barrio, en los años 60. En 1980 lo cogió Rosario Pintado. Esta mujer nació en El Payo (Salamanca) y se casó con Victoriano Pérez, un vecino de una localidad cercana (Navasfrías). El matrimonio Pérez-Pintado, como otros muchos matrimonios jóvenes, vino a Zumarraga en busca de un futuro mejor. Pérez trabajó de mecánico tornero, y Pintado fue aceitunera.
Vivieron en la casa Matxain de Eitzaga y después se trasladaron a la calle Antonino Oraa primero y al barrio Argixao después. Allí, Rosario cogió el bar Aranzazu. Tuvieron cuatro hijos.
Hace 16 años su hijo Maxi tomó las riendas del negocio. En mayo de 2025 decidió dejarlo para trabajar en una fábrica, pues llevaba trabajando en el bar desde los 17 años (con 12 ya ponía cafés).
El bar se reabrió a finales del año pasado, pero no funcionó. Hoy lo volverán a abrir Reyes y Marini, respetando su esencia y homenajeando a Rosario Pintado:en adelante, el bar se llamará La cuchara de Rosario.
Reyes sabe bien lo que hace, pues tiene una gran experiencia en el mundo de la hostelería. Esta joven nació en 1999 en Managua, Nicaragua, y vino a Zumarraga en 2022. Es licenciada en Contabilidad y Finanzas, pero en Euskadi ha trabajado en la hostelería. “Me gustan los números, pero en la hostelería he descubierto cuál es mi pasión. Me encanta servir: que la gente venga y se sienta como en casa. Esas mismas personas a las que das cariño o alegras el día, son las mismas que te ayudan cuando lo necesitas”.
Trabajó en varios bares de Urretxu y Zumarraga y desde finales del año pasado regenta la cafetería La Kuadrilla de la calle Legazpi de Zumarraga. Ahora se ha animado a coger el bar de la Rosario. “Me he animado, sobre todo, por la ubicación. Es una zona privilegiada, pues hay poca hostelería. Además, es un bar histórico”, explica.
Abrirán todos los días y ofrecerán platos combinados, bocadillos, hamburguesas y bollería. Además, venderán pan.