Vida y estilo

Gimnasia cerebral: ejercicios y pasatiempos para mantener la memoria activa

Los juegos de palabras, los retos de observación y las actividades cotidianas ayudan a estimular la atención, el razonamiento y otras capacidades cognitivas a cualquier edad
Pareja de personas mayores hacen un puzzle.
Pareja de personas mayores hacen un puzzle. / Magnific

Mantener la mente activa es una forma de cuidar la salud cognitiva a lo largo de la vida. Al igual que el ejercicio físico ayuda a conservar la fuerza y la movilidad, la estimulación cognitiva permite trabajar capacidades como la memoria, la atención, el lenguaje y el razonamiento. Para ello no hacen falta materiales especiales ni dedicar horas al día: los pasatiempos, la lectura y algunos retos cotidianos pueden convertirse en aliados para ejercitar el cerebro.

El Centro de Referencia Estatal de Atención a Personas con Enfermedad de Alzheimer y otras Demencias (CRE Alzheimer), dependiente del Imserso, recoge diferentes ejercicios de estimulación cognitiva para trabajar funciones como la memoria y favorecer la autonomía. La clave está en elegir actividades adaptadas a las capacidades de cada persona y practicarlas con regularidad.

Juegos para entrenar la memoria

Los pasatiempos tradicionales son una opción sencilla para mantener la mente ocupada. Los crucigramas ayudan a recuperar palabras y conocimientos, mientras que las sopas de letras requieren atención y reconocimiento visual. Los sudokus, por su parte, ponen a prueba la lógica y la concentración.

Otro ejercicio consiste en observar durante unos segundos una fotografía con varios objetos, retirarla e intentar recordar tantos elementos como sea posible. También se puede colocar una serie de objetos sobre una mesa, mirarlos durante medio minuto y tratar de enumerarlos después sin volver a verlos. Para aumentar la dificultad, basta con añadir más elementos o cambiar su posición.

Los juegos de cartas que requieren encontrar parejas, el dominó y los juegos de mesa también permiten trabajar la memoria y la capacidad de concentración. Lo importante es que supongan un pequeño reto, sin generar frustración.

Primer plano de las manos de una persona mayor que hace crucigramas.

Primer plano de las manos de una persona mayor que hace crucigramas. Magnific

Lectura, música y aprendizaje de nuevas habilidades

La gimnasia cerebral no se limita a resolver pasatiempos. Leer un libro, aprender una receta, memorizar una canción o practicar un idioma son actividades que implican diferentes capacidades mentales. También puede resultar estimulante aprender a tocar un instrumento, iniciarse en una manualidad o descubrir cómo funciona una herramienta digital.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) incluye el entrenamiento y la estimulación cognitiva entre las intervenciones que pueden recomendarse para adultos con capacidades cognitivas normales o con deterioro cognitivo leve. No obstante, practicar estos ejercicios no garantiza evitar la demencia ni sustituye las medidas de prevención y el seguimiento sanitario.

Retos sencillos para el día a día

Las tareas habituales ofrecen oportunidades para ejercitar la mente. Intentar recordar la lista de la compra antes de consultarla, calcular mentalmente el importe aproximado de varios productos o reconstruir los detalles de una conversación son formas de poner a prueba la memoria.

También se puede elegir una categoría, como frutas, animales o ciudades, e intentar recordar diez ejemplos en un minuto. Otra propuesta consiste en narrar al final del día tres cosas que hayan ocurrido, procurando recordar dónde sucedieron, con quién y en qué orden.

Estas actividades deben adaptarse a cada persona y pueden hacerse más fáciles o difíciles según la práctica. No es necesario acertar siempre: el objetivo es mantener la mente activa y disfrutar del proceso.

Personas mayores juegan a las cartas alrededor de una mesa.

Personas mayores juegan a las cartas alrededor de una mesa. Magnific

Hábitos que también cuidan el cerebro

Los ejercicios mentales son solo una parte del cuidado cognitivo. La OMS recomienda incorporar actividad física, seguir una alimentación saludable, evitar el consumo nocivo de alcohol y controlar factores de riesgo como la hipertensión, la diabetes y el colesterol elevado. Mantener relaciones sociales y cuidar el descanso también contribuyen al bienestar general.

Por último, conviene prestar atención a los cambios persistentes de memoria que interfieran en la vida cotidiana. Olvidar ocasionalmente un nombre puede ser habitual, pero si los despistes aumentan, dificultan las tareas diarias o se acompañan de desorientación, es recomendable consultar con un profesional sanitario.

2026-10-23T17:03:40+02:00
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