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Starmer presenta su dimisión y abre una nueva etapa política en Reino Unido

El laborista deja Downing Street tras meses de crisis interna y con el reconocimiento internacional por su apoyo a Ucrania
Expectación mediática a las puertas de Downing Street. | Con este anuncio, Starmer allanará el camino para que el hasta ahora alcalde de Mánchester, Andy Burnham, asuma las riendas.
Expectación mediática a las puertas de Downing Street. | Con este anuncio, Starmer allanará el camino para que el hasta ahora alcalde de Mánchester, Andy Burnham, asuma las riendas. / EP

El primer ministro Keir Starmer ha anunciado este lunes su dimisión como líder del Partido Laborista y jefe del Gobierno británico, apenas dos años después de ganar las elecciones generales de julio de 2024 con mayoría absoluta y tras reconocer que había perdido el respaldo de su grupo parlamentario. La noticia ha desatado una oleada de reacciones internacionales, desde la Comisión Europea hasta Ucrania, que destacan su papel en el apoyo a Kiev.

En una declaración ante Downing Street, visiblemente emocionado y rodeado de sus ministros y del personal de la residencia oficial, Starmer explicó que ya había informado de su decisión al rey Carlos III. "Cada decisión que he tomado ha sido anteponiendo el país que quiero. Por eso, renunciaré como líder del Partido Laborista", afirmó. Según relató, la pregunta que se planteaba su partido era si seguía siendo la persona más adecuada para liderarlo de cara a las próximas elecciones generales: "He escuchado la respuesta de mi grupo parlamentario a esa pregunta y la acepto de buen grado".

El primer ministro británico, Keir Starmer, abraza a su esposa Victoria, tras anunciar su dimisión a las puertas de Downing Street.

El primer ministro británico, Keir Starmer, abraza a su esposa Victoria, tras anunciar su dimisión a las puertas de Downing Street. Efe

Starmer pidió al Comité Ejecutivo Nacional del partido que fije el calendario de sucesión a partir del 9 de julio, proceso que deberá completarse antes del receso parlamentario de verano, de forma que el nuevo líder pueda asumir el cargo en septiembre o incluso antes si solo se presenta un candidato. Mientras tanto, permanecerá en el puesto para garantizar una transición "ordenada" y ha confirmado que acudirá a citas internacionales como la cumbre de la OTAN del 7 y 8 de julio en Ankara y el encuentro bilateral con la UE previsto para el 22 de julio en Bruselas.

El jefe del Gobierno reivindicó su balance en Downing Street, con una "economía más fuerte", salarios que crecen por encima de la inflación, mayor inversión en sanidad, "el fin de la austeridad" y "el mayor aumento del gasto en defensa desde la Guerra Fría". También defendió su gestión migratoria y aseguró que el Reino Unido "vuelve a defender la decencia, el respeto y el Estado de Derecho", ha cerrado acuerdos comerciales, ha apoyado a Ucrania y ha reconstruido la relación con sus aliados europeos.

Recordó además que hace dos años el laborismo regresó al poder tras 14 años en la oposición, lo que supuso "un nuevo capítulo en la historia de nuestro país", y reivindicó haber demostrado equivocados a quienes daban por "acabado" a su partido tras "erradicar el veneno del antisemitismo" y restaurar la confianza en la economía y la seguridad nacional.

Cede ante la presión interna

La salida de Starmer llega tras meses de presión interna desencadenada por la debacle electoral del 7 de mayo en las elecciones locales inglesas y regionales en Escocia y Gales, agravada por el ascenso del partido de ultraderecha Reform UK, liderado por Nigel Farage. A ese fiasco le siguieron las dimisiones del ministro de Sanidad, Wes Streeting, visto como posible rival en unas primarias, y del ministro de Defensa, John Healey, además de polémicas como las salpicaduras del caso Epstein o el controvertido nombramiento del exembajador en Washington, Peter Mandelson.

Las críticas del exprimer ministro, Tony Blair, que reprochó a Starmer la falta de un plan de gobierno claro, añadieron presión sobre un líder que pasó el fin de semana en su residencia de Chequers reflexionando junto a su familia sobre su futuro.

El golpe definitivo llegó con el regreso al Parlamento de su gran rival, Andy Burnham, exalcalde de Mánchester, que el pasado jueves ganó el escaño de Makerfield en unas elecciones parciales y que ya ha anunciado que se presentará a sucederle.

Reacciones internacionales

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, despidió a Starmer destacando su rápida transformación en un referente político: "Muchos líderes tardan años en convertirse en el estadista en el que tú te has convertido en sólo dos años. La seguridad europea y la ucraniana son más fuertes gracias a ti. Gracias, querido Keir", escribió. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, le agradeció haber sido "un placer trabajar contigo, como compañero y como amigo" y aseguró que la UE sigue "comprometida a continuar la cooperación con Londres en ese espíritu".

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, trasladó "su reconocimiento y cariño al primer ministro Starmer" durante un acto en Madrid sobre el Plan de Recuperación, en una jornada en la que recordó que se cumplen diez años del referéndum que dio lugar al Brexit.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, fue uno de los más efusivos en su despedida: "Keir, siempre serás bienvenido en Ucrania", escribió, agradeciéndole "toda nuestra cooperación" y las "decisiones conjuntas que han ayudado a hacer más fuertes a nuestra Europa". Bajo el Gobierno de Starmer, el Reino Unido se convirtió en el tercer mayor contribuyente al esfuerzo de guerra ucraniano, con cerca de 21.300 millones de euros aportados en defensa y ayuda humanitaria, según el Instituto de Kiel.

2026-06-23T10:21:04+02:00
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