Junio se ha convertido en el mes más caluroso en Euskadi desde al menos 1970 tras registrar una anomalía térmica asombrosa de 3,7 °C por encima de la media. La histórica ola de calor dejó picos de auténtico infierno, como los 44,1 °C de Sodupe o los más de 43 °C en Llodio y Galdakao, además de noches tórridas que pulverizaron los registros del mítico agosto de 2003. Esta situación convivió con una severa sequía que recortó las lluvias a la mitad en la vertiente mediterránea, aunque el mes se despidió con tormentas torrenciales de 100 litros por metro cuadrado en Gipuzkoa.
El responsable de Gipuzmet, Eneko Aranburu, ha explicado en Onda Vasca el comportamiento de ese bloqueo de aire africano que ha triturado todos los umbrales climáticos en las estaciones vascas. Desde la cuenta de referencia que sigue al detalle la meteorología en Gipuzkoa, Aranburu ha detallado que este arranque veraniego tan extremo evidencia una alarmante tendencia hacia la tropicalización de nuestro clima y ha advertido de que los modelos predictivos para julio no apuntan a un respiro inmediato.