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Euskadi arranca el curso con 12.300 alumnos menos pero más apoyos en las aulas

La consejera de Educación se marcha como objetivo del curso que el alumnado “aprenda más y mejor”
En imágenes: Vuelta al cole en Bizkaia
En imágenes: Vuelta al cole en Bizkaia / Natalia Zamora/Miguel Acera/Pankra Nieto

Actualizado hace 44 segundos

“Que el alumnado aprenda más y mejor” y que lo haga “en entornos seguros, inclusivos y que favorezcan su bienestar”. Ese es el gran objetivo de la consejera de Educación, Begoña Pedrosa, para el curso escolar 2026-2027 que ha echado a andar este lunes en Euskadi.

El nuevo ejercicio arranca marcado por una doble realidad: las aulas vascas pierden estudiantes por la caída sostenida de la natalidad, pero ganan músculo profesional para reforzar la atención a la diversidad y la equidad del sistema. Acompañada por el alcalde de Amurrio, Txerra Molinuevo, Pedrosa ha elegido el CEIP Mendiko Eskola para dar el pistoletazo de salida a un año académico que consolida la implantación de la Estrategia Integral para la Mejora de los Resultados Educativos 2025-2028.

Así, tal y como adelantó este periódico, los centros tendrán dos años para diagnosticar, aplicar y evaluar sus medidas de mejora con menor presión burocrática. Un total de 280.386 alumnas y alumnos están citados en las aulas de Educación Infantil, Primaria, ESO y Bachillerato en toda la CAV.

Son 12.291 estudiantes menos que el año anterior (-4,2%), una sangría demográfica que se hace aún más evidente si se echa la vista atrás: en los últimos cinco años, el sistema educativo vasco ha perdido 29.019 escolares, lo que supone un descenso del 9,4%.

La bajada de este curso arrastra a todas las etapas, aunque con diferente intensidad. Bachillerato encabeza la caída en términos porcentuales (-5,8%), registrando 31.141 matriculaciones, mientras que Primaria concentra el mayor mordisco en cifras absolutas, con 108.569 escolares, 5.300 menos que el curso pasado (-4,7%). En Infantil la matriculación cae un 4,4% (53.611 niños y niñas) y en la ESO el descenso es más moderado, de un 2,8% (87.065 alumnos).

Por redes, la escuela pública asume el 50,7% del alumnado (142.097 estudiantes) frente al 49,3% de la concertada (138.289). Asimismo, el modelo D continúa siendo la opción mayoritaria de largo, con el 79,4% del total —cifra que se eleva hasta el 80,4% en la educación obligatoria e Infantil—. Además, la consejería prevé que la matrícula viva incorpore a lo largo del curso a unos 6.500 alumnos, reflejo de la creciente diversidad cultural en las aulas.

Más especialistas para una atención personalizada

Frente al retroceso del alumnado, el Departamento de Educación apuesta por incrementar el personal educativo para mejorar el rendimiento escolar y la inclusión. La red pública superará este año los 32.000 profesionales entre profesorado y perfiles técnicos.

El refuerzo es especialmente notable en la atención a las necesidades educativas especiales. Este curso se incorporan 328 profesionales más de apoyo (+6,4%), sumando un total de 5.476 especialistas. El colectivo que más crece es el de Pedagogía Terapéutica (PT), que suma 180 efectivos (+7,5%) hasta alcanzar los 2.580 profesionales. Se incrementan también las plantillas de Educación Especial (EAE), con 2.657 profesionales, y los especialistas de Audición y Lenguaje (ALE), que aumentan en 77 personas.

Planificación a dos años y foco en la lectura

Para dar estabilidad al trabajo docente y asegurar que las prioridades tengan un traslado real a la práctica de cada centro, la resolución de organización de este curso introduce una novedad metodológica clave: se fija por primera vez un horizonte de trabajo a dos años (cursos 2026-2027 y 2027-2028).Un margen de tiempo más holgado para que las direcciones de los colegios analicen las necesidades, apliquen cambios y comprueben si funcionan, con menos papeleo y burocracia.

Entre las apuestas estratégicas para este bienio destaca de entrada la comprensión lectora y matemáticas, donde Educación reforzará la sistematización de la lectura como herramienta transversal en todas las asignaturas para combatir el impacto del consumo de contenidos rápidos y pantallas.

En el ámbito de Secundaria y Bachillerato, en la ESO se desplegará el proyecto de innovación Hezi+, mientras que en Bachillerato se utilizarán los resultados de la PAU como indicador para reorientar la enseñanza hacia un enfoque competencial, tal y como adelantó este periódico.

En cuanto al euskera y la convivencia, se impulsará la figura del Hizkuntza Kudeatzailea en el marco del Proyecto Lingüístico de Centro y se reforzarán los equipos BAT ante situaciones de acoso o conflicto. Por último, en lo relativo a pantallas e Inteligencia Artificial, la Consejería continuará el despliegue del Plan Adimen Digitala 2025-2029 para formar a las familias y al alumnado en un uso ético, crítico y seguro de la tecnología y la IA en la enseñanza. «El reto no es tener más tecnología en las aulas, sino saber utilizarla mejor», sentenció la consejera.

2026-09-07T11:04:51+02:00
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